Ahora, y como en 2012, desde la Mesa de Enlace provincial se anunció que se tomarían medidas ante las graves condiciones que deben soportar los pequeños y medianos productores que son los más afectados por la exorbitante carga impositiva del gobierno.
El reclamo amagaba con ser un problema más de cara a las próximas elecciones de agosto ya que se sumaba a otros como el de los maestros que ya anunciaron que no retomarán el dictado de clases si no logran de parte del gobierno una recompensación salarial antes del próximo viernes, o al del personal de los hospitales públicos.
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Por eso Urribarri decidió recular una vez más, tal como lo hizo este martes (23/07) la presidente Cristina Fernández con el pliego del general César Milani, y recibió a representantes de la Federación Agraria Argentina (FAA), ante quienes se comprometió a frenar las ejecuciones y a estudiar en un plazo de días otras maneras de dar una solución al problema.
En una reunión que se llevó a cabo en horas de la tarde, el delegado recibió a los dirigentes y si bien no dejó que los medios periodísticos pudieran registrar ese momento, al finalizar la misma desde FAA expresaron que “el gobernador se comprometió a frenar las ejecuciones, embargos y apremios por el IIR y en diez días habrá una nueva reunión para ver cuáles son las formas que se buscarán para el financiamiento para los productores”.
Del mismo modo los dirigentes se comprometieron a llevar la inquietud al resto de la Mesa de Enlace para tratar de frenar las medidas que se planeaban llevar adelante.
Urribarri quizás logre frenar de algún modo los reclamos hasta el 11 de agosto, lo que no se sabe es si logrará hacerlo más allá de esa fecha si no logra hacer ingresar a las arcas del estado todo lo que tenía previsto recaudar.
Y si no lo consigue, como seguramente prometió, recibirá nuevamente ayuda del gobierno nacional para paliar las situaciones que se avecinan.
Ya dijimos, a veces recular en chancletas es difícil. Y el golpe puede ser muy duro.