El alperovichismo está decidido a brindar una demostración de fortaleza política a la Presidenta de la Nación, durante las pocas horas que permanezca mañana en Tucumán.
Si quiere demostrar fortaleza, Alperovich debe tener algún problema.
El peronista disidente Enrique Romero afirmó que "la estrategia electoral de José Alperovich para la elección de octubre tiene 3 ejes estrictamente judiciales":
> el Gobernador "dio la orden para que la Corte condene a los imputados absueltos del caso Marita Verón antes del 16 de agosto, y que una nueva Cámara fije la Condena y prisión de los mismos. Cuando legalmente la Corte solo tendría facultades para declarar nulo el caso y mandar hacerlo de nuevo, pero necesitan el show político para las elecciones";
> "el segundo eje será el sobreseimiento del enriquecido ilícitamente Juan Manzur, por parte del juez federal Daniel Bejas, que rechazó un planteo del fiscal Brito para que el expediente sea girado a la Capital Federal, y que además controla el proceso electoral"; y
> "la licuación de la desaparición y posterior asesinato de Paulina Lebbos, donde estarían implicados los hijos del poder, sin que se cite a declarar ni se procese a los policías y funcionarios que fraguaron actas, falsificaron firmas, y encubrieron este macabro hecho".
"La Justicia debería ser independiente del Poder Ejecutivo, y no es bueno para la República que sea usada como ariete electoral, aunque Alperovich les haya sugerido la posibilidad de intervenir el Poder Judicial", concluyó.
Regresando a los preparativos, tal como ya es costumbre en el alperovichismo, el ministro del Interior, Osvaldo Jaldo, será el coordinador de la "movilización" política. Trascendió que unos 600 colectivos serán utilizados para trasladar a los dirigentes del interior provincial. La Municipalidad de la capital, en tanto, tendrá asignada una tribunal especial para ubicar a su gente. La directiva de la Casa de Gobierno a intendentes, delegados comunales, legisladores y concejales oficialistas es que motoricen la mayor cantidad de gente para agasajar a la Presidenta.
La subsecretaria de Representación y Coordinación Ejecutiva, Lorena Cuba, a cargo de la organización de la visita presidencial, adelantó ayer que Cristina Fernández arribará cerca de las 12 al aeropuerto Benjamín Matienzo junto a su gabinete. Antes, según la agenda preliminar, lo harían los gobernadores de la región (Juan Manuel Urtubey -Salta- y Gerardo Zamora -Santiago del Estero-, ya confirmaron) y el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou. En otro avión vendría una comitiva de invitados y colaboradores integrada por unas 120 personas.
Tras el aterrizaje, la Presidenta irá en helicóptero hasta el centro de Emergentología del Siprosa, en el ex aeropuerto. Desde allí se movilizará en combi a la Casa Histórica para homenajear a los próceres de 1816. Ese acto está previsto para las 12.30. Una vez finalizada esa breve ceremonia, Cristina y la comitiva oficial se trasladarán al hipódromo para dar comienzo al acto político.
La duda pasa por la posibilidad de que la Presidenta recorra las instalaciones del Sheraton, frente al parque 9 de Julio. Esa visita, ofrecida ya por el Gobierno tucumano a la jefa de Estado el 6 de junio, cuando se inauguró el hospital del Este, podría concretarse a las 14:30.