Al menos eso es lo que dos importantes dirigentes que se alejaron de Busti a último momento le habrían comentado a sus laderos, al explicar el motivo de ese alejamiento. Ellos son hoy los que se sienten más apenados, porque ven que su “entrega” de nada sirvió.
Por otro lado otros dirigentes no menos importantes, pero que ya se habían rendido a las “mieles” del kirchnerismo hace unos años, creían que este era el momento de comenzar a usufructuar el amor brindado tan “desinteresadamente”. Sin embargo ellos tampoco fueron recompensados a pesar de haber brindado tanto afecto al “modelo”.
El tercer sector que ha quedado sorprendido es el más cercano al delegado, porque desde allí es de donde todos esperaban que saliera la mayoría de las candidaturas. Es más, la lista que oportunamente Urribarri le acercó a la presidente estaba mayoritariamente integrada por hombres y mujeres de esa línea. El otro sector desairado por Urribarri es el de los intendentes del interior de la provincia, para los que también iba a haber reservado al menos un lugar.
En definitiva, todos los sectores del peronismo ortodoxo de la provincia de Entre Ríos que siempre acompañaron, más los que se alejaron de Busti en los últimos meses para sumarse al FPV, entienden ahora que si quieren seguir dentro de ese espacio deberán comerse un sapo de dimensiones jamás imaginadas por ellos. Ahora ya saben que el “cristinismo” llegó a Entre Ríos definitivamente y que ellos no son parte del mismo.
Pero a los cristinistas no les será fácil. El dinero que están demandando y el esfuerzo que están debiendo hacer para lograr que la visita que el martes 25/06 Cristina Fernández hará a Paraná se pueda parecer a un acto con bastante gente y en paz, es una demostración de que habrá muchos que no van a querer tragarse ni una pata del sapo.
Es más, en un importantísimo medio radial de Paraná, que hasta el viernes 21/06 no dejaba de hablar del promisorio futuro de Urribarri, hoy (lunes 24/06) comenzó su programación con la canción del "Sapo Pepe", aludiendo a que quien deberá andar a los saltos desde ahora, es precisamente el delegado.