Y entre unas y otras, las más complicadas, las más difíciles, son estas últimas: las de adentro. No porque aquellos acuerdos entre fuerzas opositoras no lo sean, sino porque estas, las propias, si no son atendidas convenientemente, amenazan con hacer trizas todo el andamiaje del FPV entrerriano.
Y eso para el delegado del gobierno nacional será lapidario, porque lo dejará al descubierto ante la Presidente, frente a quien hace unos días, negó lo que encuestas que no se muestran están diciendo acerca de su gestión y de las posibilidades del FPV en las próximas elecciones.
Por las dudas desde el gobierno nacional ya le han hecho saber a Urribarri que el armado de las listas del FPV entrerriano para las elecciones legislativas quedará en manos de la presidente Cristina Fernández, y que para ello contará con la valiosa ayuda de su gran amiga, la intendenta de Paraná: Blanca Osuna.
Esta decisión de la presidente fue tomada por consejo del ministro de planificación Julio De Vido quien mantiene una excelente relación personal con el esposo de la intendenta de Paraná, Carlos Molina, encargado de articular la mayoría de los proyectos de obra pública, no solo de la capital entrerriana, sino también de la provincia; principalmente todo lo que tenga que ver con proyectos para reactivar el ferrocarril. Pura casualidad, por supuesto.
Al conocerse que Blanca Osuna será la encargada de sugerir a la presidente Cristina Fernández los posibles nombres de los candidatos y candidatas para integrar las listas, el FPV entrerriano se convirtió en un volcán en erupción y comenzó a arrojar hacia afuera las primeras impurezas, que son señales claras de que algo más grave está por suceder.
Urribarri quería que fuera su hijo Mauro quien encabezara la lista de diputados nacionales, algo que siempre fue resistido en el entorno del delegado. Los colaboradores de Urribarri trataron de posicionar a Mauro como representante de La Cámpora, pero nunca lograron ese objetivo. Ese lugar, el de primer diputado nacional en la lista del FPV ya tiene nombre: Juan Javier García. ¿Quién es García?
El actual ministro de Planeamiento Infraestructura y Servicios de Entre Ríos, es decir la persona más relacionada con el esposo de la intendenta de Paraná. ¿Casualidad? Como dicen en el portal de Asís: Ampliaremos oportunamente.
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El segundo lugar de esa lista será para una dama y ahí sí le darán el placer al delegado de colocar a alguien de su “máxima confianza” (Ahí no entraremos en detalles). El resto de la lista de diputados nacionales del FPV se definirá en los próximos días. La lista de senadores, también por pedido de la Presidente, estará encabezada por el ex vicegobernador Pedro Guastavino, quien buscará la reelección.
Todo parecía un paraíso y de pronto se ha convertido en un tremendo infierno donde aquellos que proclamaban lealtad eterna a Cristina, ahora dudan entre seguir haciéndolo o buscar algún refugio donde cobijarse. Otros saben que cayeron en la telaraña y que será muy difícil escapar de ahí. Muchos se arrepienten ahora de haberse ido de donde estaban. Pero el golpe más fuerte es para los primeros: los que creían que con sus expresiones de lealtad era suficiente.
Y en ese sector de los “desquiciados” entran dirigentes de mucha trayectoria en el peronismo entrerriano, como el actual vice gobernador José Cáceres, el diputado nacional y ex intendente de Paraná, Julio Solanas, el ex intendente de Concordia, Juan Carlos Cresto, y una larga lista de “viejos y nuevos” kirchneristas-cristinistas, que ahora ven con crudeza, y tristeza, que ellos nunca estuvieron en los planes de Ella; que solo fueron títeres usados para conveniencia de un proyecto al que ellos tampoco estaban convencidos de pertenecer, pero al que se acercaron solo por pura conveniencia. Y esa conveniencia ahora les está costando caro. Muy caro.
El volcán ineludiblemente hará explosión, pero antes, por esta etapa previa, vamos a conocer muchas cosas “raras”. Muchas. Acto seguido vendrá la rebelión peronista y el fin del delegado.