De mayor a menor, los cálculos de hoy prefiguran un resultado más aproximado a la derrota kirchnerista en las elecciones parlamentarias de 2009 que al esplendor del 54 por ciento de la reelección de Cristina Fernández de 2011.
Si la duda sobre la fortaleza K es el dato que viborea en el todavía irresuelto esquema de candidatos de la provincia de Buenos Aires, entre nosotros es una incógnita que crece la vulnerabilidad o supervivencia del peronismo en el poder provincial.
Falta tanto para que estos supuestos tengan una proyección hacia octubre que ni siquiera se sabe si la Justicia interrumpirá o ratificará las elecciones para “democratizar” el Consejo de la Magistratura.
“Existe la posibilidad hasta de que derrumben las Paso (las primarias abiertas, secretas y obligatorias de agosto) para evitar que el Gobierno pierda dos veces”, especuló un diputado nacional opositor.
Dar en Blanquita. Mientras estos desarreglos mayores ocurren en la Capital Federal, en Córdoba el peronismo de José Manuel de la Sota no logra dar con la mujer que acompañará a Juan Schiaretti al tope de la lista de candidatos a diputados nacionales.
Les costó mucho a De la Sota y a Schiaretti decidirse a ir por Olga Riutort. Cuando la tentaron, al final, encontraron que se habían puesto de acuerdo en vano. “Le ofrecieron el número dos de la lista, más fondos para la campaña, un ministerio y la promesa de que será la próxima candidata a intendenta (de la ciudad de Córdoba), pero ella no les cree y da por hecho que, al final, no la dejarán pelear por el Gobierno municipal”, dijo un allegado a la concejala.
Riutort llegó a la decisión de ir con una lista propia, convencida de que hay dos procesos políticos terminados: el de Cristina y el de su exmarido. Y supone que en el peronismo cordobés se abrirá una etapa en la que será posible discutir el poder que durante 25 años concentró De la Sota.
“Tendrá que definirse y explicar si está a favor o en contra de Cristina”, prometen torearla desde el peronismo.
Riutort pasó unos buenos ratos juramentando a propios y extraños que no recibe ayuda K y que hará la campaña con recursos más locales que nacionales.
Aunque le hubiese gustado que Daniel Scioli jugara de manera explícita a su favor este año, del gobernador de Buenos Aires sólo recibió la promesa de considerarla para un posible esquema posterior al kirchnerismo, en el todavía remoto 2015.
Riutort mide bien en las encuestas de la ciudad de Córdoba, pero su suerte cambia en el interior, donde el gobierno de De la Sota tiene una mejor imagen que las críticas que despierta en la Capital.
Los votos que tenga Riutort serán descontados en su gran mayoría a la lista de Schiaretti, más algunos que lleguen de adherentes a Luis Juez, que, además de mostrarse junto a la otrora blanco de sus denuncias, decidió que su partido no lo tendrá como candidato.
Algo falló, y tal vez no sea un simple error de comunicación, entre la versión muy fundada de que la vicegobernadora sería la compañera de fórmula de Schiaretti y el enfático rechazo de Alicia Pregno a moverse del segundo cargo político de la Provincia.
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¿Habló De la Sota con Pregno para ofrecerle la candidatura? ¿O fue apenas un globo de ensayo para probar si había rechazo a retirar del cargo a la vicegobernadora?
Pregno fue presentada luego como la encargada de convencer a la exlocutora Blanca Rossi para abandonar su reciente retiro del programa Juntos y entrar en la política de buenas a primera. Es el paso que De la Sota ya dio con dos periodistas de Cadena 3: Arturo Miguel Heredia fue diputado nacional y “Cacho” Echepare dos veces legislador provincial e intendente de La Calera.
De esos micrófonos también salió, para ser aspirante a viceintendenta de Ramón Mestre, Olga Rista, actualmente legisladora provincial.
“Blanquita”, la locutora del programa más exitoso de la historia de la radio cordobesa, dará una respuesta en poco tiempo más. La norma vale para todos los partidos y se acentúa con el tiempo: los candidatos tienen que ser bien conocidos antes que bien preparados.
Radicales: ser o no ser . Los radicales también acomodan sus listas entre tironeos. Ramón Mestre al final blanqueó que no tenía una alternativa más fuerte que Oscar Aguad para encabezar la lista. Pero no despejó la manera en que la Carta Orgánica partidaria será puesta a un costado para que el diputado nacional pueda aspirar a la re-reelección.
El intendente intentó eclipsar a Aguad con otros candidatos que al final quedaron para otra vez.
La mesa directiva del Congreso partidario podría dejar en suspenso la clausula que impide tres mandatos consecutivos, en una salida que puede dar flanco para que alguien se presente a la Justicia a frenar la postulación del exinterventor en Corrientes.
Tampoco está descartado que Aguad y su lista avalada por Mestre deban competir con otras listas en las primarias de agosto.
Los radicales tienen una oportunidad que todavía no se sabe si se atreverán a tomar. Es la que se les presenta por el desagio que el peronismo de De la Sota y Schiaretti sufrirá por los años en el poder, pero también por la aparición de listas alternativas como la de Riutort o la del propio kirchnerismo, que con Carolina Scotto intentará, sin embargo, tener un soporte peronista.
Si el rechazo del PRO de Mauricio Macri a meter en la lista peronista a Héctor Baldassi restará votos radicales y peronistas, la merma que puede sufrir el Frente Cívico por la ausencia de Juez en las listas habilita una competencia mano a mano entre el PJ y la UCR.
Dicho en pocas palabras: si las elecciones fueran hoy, entre el peronismo y la UCR podrían repartirse entre cinco y seis de las nueve diputaciones en juego. Las restantes cuatro o tres se dirimirán en un segundo pelotón integrado por Ernesto Martínez (juecista), Riutort, Scotto y Baldassi.
Aclaración necesaria: las elecciones generales son dentro de cuatro meses y medio. Falta mucho.