Si esas gestiones no avanzan este martes, los choferes podrían dictar un nuevo paro por tiempo indeterminado, que complicaría los festejos que el Gobierno nacional prepara para este sábado, 25 de mayo, en el que se cumplen además 10 años de la asunción como presidente de Néstor Kirchner.
La amenaza de esa medida solo se disolvería si aparece la garantía de que los empresarios del sector pagarán en tiempo y forma un alza salarial que los dueños de los ómnibus recalcaron varias veces que no pueden afrontar sin una asistencia financiera de parte del Estado.
A su vez, la huelga de los micros de larga distancia podría opacar una nueva rúbrica en la Rosada y con la presidenta Cristina Fernández como anfitriona, de acuerdos paritarios similares a los siete que se publicitaron el miércoles pasado con los gremios de la CGT oficialista.
La intención sería que hoy Cristina reciba a los gremios de la construcción, que lidera Gerardo Martínez, y a los ferroviarios, para sumarlos al corset de 24% promedio de suba salarial. Ambas ramas suman más de medio millón de trabajadores.