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Bariloche tiene que ir a las urnas, lo mejor para todos

Para los habitantes de la desmadrada San Carlos de Bariloche (Río Negro), de crecimiento tan explosivo como mal planificado y peor gestionado, lo conveniente es que sus vecinos se expresen, tal como está previsto en las ordenanzas y estatutos municipales.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Mucho debate sobre el presente y futuro en San Carlos de Bariloche. Hay columnistas que aportan bien poco (el caso de Daniel Madeo, en el Diario Digital Bariloche), y otros que provocan interrogantes (el caso de J.C. Montiel, en El Cordillerano, que titula "Va tomando forma el gabinete de Martini" y en el texto aparece una única designación, la de Fernando Del Campo como secretario de Desarrollo Económico).
 
De todos modos, se aprecia en la prensa de Bariloche cierto intento de apoyar a la frágil alcalde interina María Eugenia Martini, adhiriendo algunos medios, a la vez, a la errada opinión del gobernador rionegrino Alberto Weretilneck de no ir a una consulta popular sobre el suspendido intendente Omar Goye.
 
No es la única expresión polémica del mal gobernador Weretilneck. A Sebastián Abrevaya, del paraestatal Página/12, le había dicho:
 
"(,,,) –Luego de reunirse con ustedes, Goye dijo que era un “golpe institucional”...
 
–Lo que se hizo fue hablar con él desde lo personal para transmitirle lo que pensábamos que tenía que hacer. Por un lado, el presidente del Partido Justicialista y representante del gobierno nacional en la provincia, por el otro el gobernador de la provincia. En esa reunión nos pide unas semanas para reflexionar y no pasan más de tres horas en las que habla de golpe institucional y esas cosas. Esto enseña que los grandes multimedios no pueden reemplazar al pueblo. El error del intendente fue pensar que Clarín lo podía llegar a sostener.
 
–Aunque después lo relativizó, Goye atribuyó su remoción a un pedido de la presidenta Cristina Fernández. ¿Qué fue lo que conversaron con ella cuando se reunieron junto a Pichetto en Buenos Aires?
 
–Nosotros conversamos sobre lo que había sucedido, cuál era nuestra opinión de los hechos. Ella tenía muchísima información, pero nos preguntó nuestro punto de vista. En ningún momento nos dio instrucciones respecto de Goye y no planteó el tema como lo quisieron hacer aparecer los diarios Clarín y La Nación. (...)".
 
Sin embargo, lo más interesante es la advertencia de la web Mensajero Digital de que los problemas de fondo están, con o sin Goye:
 
"Muchos informes presentados durante el 2012 a autoridades de la provincia y a la misma presidenta Cristina alertaban la insostenible situación de los barrios vulnerados de Bariloche, la mayoría de estos informes consignaban que “el alto era una bomba de tiempo”, sigue siéndolo. Es cierto que Goye nunca estuvo a la altura de las circunstancias y su gestión rodeada de mafias desplazó más temprano que tarde a todos los que tuvieran ganas de trabajar en serio, pero hoy el gobernador busca ponerlo en el rol de único culpable de todos los males y lo cierto es que pasillos adentro del gobierno provincial se buscó apagar el fuego con nafta, durante todo el 2012 se anunció mucho pero se aportó casi nada a Bariloche con el argumento de que era una agujero sin fondo y el dinero sería deglutido por Goye y sus bandas. Pero atrás de la puja política estaba la gente, y lo sigue estando. Hay 20.000 personas viviendo en una situación insostenible, 7.000 barilochenses sin baño, 2.400 hogares sin piso y sin aislación en el techo. Tras la debacle radical ya pasó 1 año del nuevo gobierno (no es mucho pero es demasiado), el que prometía que con la alineación todo mejoraría pero… estamos con una revocatoria en marcha y echándole injustamente el fardo a 5 cooperativistas que más allá de sus grotescos modales distan mucho de ser los culpables de este Bariloche. No hay mea culpa del gobernador, y él también lo fue de Bariloche durante el último año. (...)".
 
 
En tanto, Alicia Miller afirmó, desde el diario Río Negro, de General Roca:
 
"(...) Si, como lo ha expresado, Goye insiste en no renunciar a su cargo, podría iniciarse ahora una etapa riquísima de participación ciudadana que tendría su culminación en el referéndum que la Carta Orgánica de Bariloche dispone para resolver finalmente la permanencia o no del intendente electo en octubre del 2011.
 
La concejal de Sur, Irma Haneck, puso el tema justo en el centro al hablar el viernes ante el Deliberante: aludió a la soledad del intendente al no haber dirigentes con deseos de integrar un gabinete signado por su debilidad política y de gestión. Y planteó su voto a favor de iniciar el camino hacia el referéndum como una oportunidad legítima que Goye tiene para fortalecerse si el voto de la gente convalida su mandato.
 
Es que el referéndum es un voto en medio del período, una ampliación de la democracia directa que se acerca más a los cambios de rumbo que permite el sistema parlamentario europeo. Implica aumentar el poder del ciudadano, limitado hoy a una expresión electoral cada cuatro años condicionada a las opciones que le presentan los partidos políticos.
 
Bariloche tiene una ciudadanía activa, y dejar fluir el proceso de participación no podrá ser menos que positivo.
 
Paradójicamente, no es de esperar que la "clase política" aliente la definición ciudadana de la crisis.
 
No casualmente el gobernador, el senador Pichetto y varios de sus allegados exhortaron prontamente a Goye a presentar la renuncia, en lo que –a juicio de ellos– sería "un acto de grandeza" para con la ciudad.
 
En realidad, permitir que la gente de Bariloche se exprese con sus firmas y con su voto sería el modo más democrático y esclarecedor de saldar la etapa, sin heridas abiertas ni dobles interpretaciones.
 
Pero es probable que los políticos se sientan preocupados por la eventualidad de que se generalice la convicción de que "la gente" –a la que tanto nombran– haga un control de gestión efectivo. Y que la ciudadanía comprenda que en sus manos está la oportunidad concreta de vetar a un gobernante si no desempeña su cargo con la calidad y la honestidad que exigen las normas.
 
En el caso particular de Goye, su gestión fue tan deficiente que es probable que le resulte difícil llevar a la práctica su aspiración de trabajar políticamente para que el referéndum lo ratifique en su cargo. Y que, en lugar de eso, optara por renunciar si interpretara que el resultado en las urnas podría serle adverso por un margen considerable.
 
Para los barilochenses, es deseable que la vida de la ciudad recupere algo de la normalidad perdida hace ya demasiado tiempo y que la conducción que en forma interina asumió el viernes consiga dotar de funcionalidad y dinamismo a las áreas de la gestión municipal. (...)".

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