Un comunicado "conjunto" que se publicó en la página web de la gobernación señala que se "profundizaron los mecanismos a utilizar y las distintas salidas posibles" al conflicto y que Goye "se comprometió analizar lo revisado en el encuentro y a brindar una respuesta en los próximos días para definir la situación".
Por su parte, Pichetto, manifestó que su visión es "exactamente la misma que la que acaba de expresar el gobernador de la provincia". "Somos hombres comprometidos con la provincia, tenemos una visión muy clara de lo que pasa en Bariloche, hemos conversado en los máximos niveles del gobierno nacional y tenemos una observación que le hemos transmitido al intendente", expresó.
El comunicado remarca "la situación de aislamiento de Bariloche y las consecuencias de los acontecimientos".
A la salida del encuentro, a pesar de que se negó a brindar detalles del mismo, el intendente barilochense le dijo a la agencia ANB: "No voy a renuncia". En tanto la agencia ADN, recoge declaraciones de Goye en las que señala que " no hubo definición" en el conclave llevado a cabo en el área vip de la terminal aeroportuaria.
Y aunque el comunicado oficial advierte que en los "próximos días" el intendente debe dar respuesta a los reclamos, ni Weretilneck ni Pichetto pudieron asegurararse este viernes la renuncia de Goye. Esto habría puesto en situación de exasperación al jefe de la bancada cristinista en el Senado.
Tanto la agencia ADN y el sitio local ElCiudadanobche.com.ar, coinciden en narrar el nerviosismo de Pichetto quien le reclamó a Goye por su "flaca gestión" en el municipio que podría comprometer la renovación de su escaño en la Cámara Alta este año. Es que en Bariloche reside el poder electoral de Pichetto.
Si Goye no renuncia, la legislatura de Bariloche avanzaría en su destitución, algo por demás factible, ya que el intendente no la controla. Otra forma de comprometerlo es reflotar la causa abierta por una presunta estafa cuando era contador del policlínico Arbos. Goye estuvo a cargo de la gestión de un subsidio de más de $2 millones otorgado por Nación en 1999 de los que nunca se supo su destino.
Pero la causa podría ser una caja de Pandora, ya que involucra además sectores sindicales de gastronómicos y mercantiles. De acuerdo al diario de Río Negro, "los fondos habían sido derivados a dos empresas creadas poco antes del otorgamiento de los subsidios, con las que Arbos contrató supuestos servicios de consultoría y asistencia. Eran Surtsey SA y Foz Valley SA, ‘las cuales se encontrarían vinculadas con los imputados (entre ellos Goye), sostiene la acusación original que formuló el fiscal federal de Bariloche Jorge Bagur Creta".
No obstante, Goye recolectó la solidaridad de su predecesora María del Rosario Severino de Costa quien afirmó este viernes que en Bariloche “no vamos a permitir un golpe a un intendente elegido por el pueblo”.
No obstante, y a pesar de las versiones que insisten en que la renuncia de Goye fue pedida por la Casa Rosada, Costa prefirió desvincular a la Presidente de este tema. “A Nación excluyo totalmente de esto porque conozco a la Presidenta y su firme convicción que jamás impulsaría un golpe a un intendente”, dijo la ex intendenta quien remarcó que “hay muchos compañeros” que respaldan al intendente.