Ella llegó procedente de El Calafate, donde tiene otro de sus domicilios particulares, y donde se encontraba cuando ocurrieron saqueos a unos 300 locales en 6 provincias.
En Santa Cruz existe una tensa calma por el enfrentamiento entre el gobernador Daniel Peralta y los diputados que responden a Máximo Kirchner, hijo de Cristina.
Santa Cruz es el territorio 'base' del Frente para la Victoria, y desde 2003 ha acumulado problemas financieros con consecuencias políticas, que ha provocado malestar por la inestabilidad.
Tal como lo señala el diario Tiempo Sur, "a pocos días de terminar el conflictivo 2012 en el ámbito político, las disputas no han terminado entre el Ejecutivo, legisladores e intendentes."
Uno de los diputados enfrentados a Peralta, Oscar Sandoval, advirtió: “Nos tiene muy preocupados la permanente, y casi ya muy contundente, actitud del Gobernador de seguir profundizando la división. Me parece que tiene que reflexionar y entender de esa manera no se logra un objetivo, porque es el Gobernador el que debe llevar la bandera y encabezar el conjunto de propuestas de salidas de la situación política económica”.
Sandoval dijo que han buscado “por todos los medios” que el mandatario provincial “deje de andar de caravana, defenestrando a cada uno de los diputados” (quejoso el diputado, ¿acaso esperaba que su ex aliado Peralta no resistiera el boicot al que lo han sometido?).
Él sostuvo, con cierta lógica, que es importante otorgar un aumento salarial los trabajadores, pero no apelando al endeudamiento público provincial.
Para Sandoval, no habrá conflictos resultado del pedido de un aumento salarial. “Creo que solo es ruido. La Mesa de Unidad Sindical no juntó más de 50 personas en la última marcha. La sociedad tiene claro que hay un país que está apostando fuerte, tal como lo hace la Presidenta de la Nación”, destacó. Un poco de genuflexión parece que siempre hay que hacer...
Sin embargo, Sandoval es muy superficial en sus análisis (también lo es la prensa que apoya a Peralta).
"Noviembre y diciembre fueron meses de intensos cruces políticos entre los principales referentes de la política en Santa Cruz, la crisis financiera que atraviesa la Provincia dejó ver fuertes diferencias dentro del partido del Gobierno, brechas que estaban a la vista pero no se manifestaban.
Si bien las diferencias comenzaron a hacerse visibles el 29 de diciembre de 2011, cuando una reforma jubilatoria movilizaba a los gremios impidiendo el trato de dicha normativa, que entre otras cosas modificaba la edad jubilatoria, la situación se fue agravando paulatinamente, cuando los intendentes comenzaron a denunciar la merma en el envío de fondos por parte del Gobierno provincial, y este a su vez pedía mayor responsabilidad fiscal a las comunas considerando el fuerte déficit presupuestario.
Los diputados mientras tanto comenzaron a ser la voz cantante de reclamos cada vez más fuertes contra el Ejecutivo. Medidas económicas de urgencia comenzaron a surgir de parte del Gobierno, con cada vez menos eco en el Parlamento, en donde los legisladores pedían mayor gestión y menor endeudamiento.
Pero las diferencias no quedaron en un simple discenso o debate partidario, sino que salieron a la superficie con agravios y golpes bajos de uno y otro lado, dejando cicatrices irreconciliables entre una buena mayoría de los diputados y el propio Gobernador.
La falta de dinero para pagar los aguinaldos volvió a desnudar la distancia entre los sectores, un Gobernador convocando a extraordinaria para pedir un préstamo, y 15 diputados no dando quórum y realizando una conferencia de prensa en el Centro Comunitario del Carmen encendieron otra vez la feroz interna, que culminó con aquellos, gestionando los fondos para aguinaldos en Buenos Aires y con el ministro de Economía, Ariel Ivovich cerrando las negociaciones.
Sin dudas el dinero tranquiliza, la economía y las necesidades de los ciudadanos atraviesan a las sociedades, por eso volvió, por lo menos por el momento, de la mano de la tranquilidad en los hogares, y de la llegada de los aguinaldos en fecha y la inminencia de las fiestas, una tregua que seguramente durará hasta los primeros días de febrero del año entrante.
Un 2013 cuyos primeros augurios ya se calcula por lo menos complicado, con reclamos salariales como punto de partida, pero también con la expectativa por lo que suceda con la interna justicialista, con las elecciones primarias para las legislativas de octubre, los candidatos de cada uno de los sectores, la relación con el Gobierno nacional, un déficit presupuestario millonario y el modo en que se afrontará; además del préstamo que anunció el Gobernador para la primera sesión ordinaria del año hacen prever un año por lo menos "movidito"."