“La atención de Aerolíneas fue pésima. Nadie nos dio la menor respuesta. Nos dieron un número de teléfono para hacer el reclamo y no nos pagaron alimentación, hotel, ni transporte”, se quejó Luana.
Carolina Vianna y Cleber Cruz también fueron a pasar el feriado en Buenos Aires y volverían a São Paulo en un vuelo de Aerolíneas (AR1248) que saldría a las 19.45 con destino al Aeropuerto de Guarulhos. El vuelo fue cancelado y la pareja no logró embarcar. Según ellos, la compañía aérea sólo les ofreció que ellos fueran al Aeropuerto de Ezeiza a buscar otro vuelo, pero sin ningún resarcimiento y ellos tendrían que pagar otro pasaje de sus propios bolsillos.
Como no aceptaron la oferta y después de insistir mucho, consiguieron lugar en el vuelo AR1246, saliendo de aeroparque a la 1.50 de la madrugada para São Paulo. Aguardaban en hall con sus maletas y se quejaban de la huelga: “Tuvimos que pagar el taxi el triple del valor normal del hotel al aeropuerto. El valor que normalmente sería de 100 pesos, fue de 300. El taxista nos cobró mucho a causa de la huelga”, reclamó Cleber Cruz.
El matrimonio Ernani Oliveira y Cristiane Saviolli viajaron el último sábado (17/11) a Buenos Aires para pasar el feriado de Zumbi. El martes (20/11), ellos volverían para Río en el vuelo AR1258, a las 20.45, que fue cancelado por causa del paro general.
“Eso es un absurdo. En Brasil jamás sucedería. Trabajé 20 años en Varig y nunca vi algo así”, se quejó Ernani.
Este martes (20/11), en el Aeroparque, ellos se encontraron un matrimonio que había viajado con ellos en el mismo vuelo a la capital argentina: la periodista Anne Germano y el músico Miguel Trindade que tampoco lograron volver a Río. El vuelo de Aerolíneas fue cancelado y todos estaban con pasajes de embarque con vuelo (AR1256) nuevamente previsto para las 2 desde miércoles (21/11).
[ pagebreak ]
A través de un comunicado, Aerolíneas Argentinas y Austral dicen han regularizado sus operaciones después del paro, pero no dicen una palabra al respecto del trata que recibieron los pasajeros que debieron soportar no sólo la cancelación de sus vuelos sino el maltrato y el abandono por parte de la empresa.
El comunica dice que “se están llevando a cabo con normalidad la programación prevista para el día de la fecha. Asimismo se ha implementado un programa de vuelos especiales para transportar aquellos pasajeros que no pudieron volar por la medida de fuerza”.
“Más de ochenta vuelos de cabotaje, regionales e internacionales programados para ayer (20/11), no pudieron ser realizados dejando sin volar a miles de pasajeros argentinos y extranjeros, provocando pérdidas millonarias no solamente a Aerolíneas Argentinas sino a la economía del país”, agrega el texto.
“El paro de ayer produjo una pérdida de más de seis millones de dólares en concepto de pasajes no vendidos, tickets devueltos, y compensaciones en hoteles y comidas a los pasajeros que quedaron varados por no poder abordar sus vuelos en conexión”, contempla el comunicado aunque la propia voz de los damnificados no dice lo mismo.
El texto concluye: “Si bien la gran mayoría de los trabajadores aeronáuticos no adhirieron a la medida, la falta de despachantes que habilitaran los aviones de ambas empresas y la falta de pilotos en el caso de Aerolíneas Argentinas, hizo imposible la operación de los vuelos que ya pudieron normalizarse a partir del día de la fecha”.
En el discurso que dio la presidente Cristina Fernández, el 20/11 por el Día de la Soberanía Nacional, decía: “Quiero también recordar y también pedir disculpas a todos los argentinos que hoy no pudieron volar en sus aviones de Aerolíneas Argentinas, que hemos recuperado. Quiero pedir perdón porque la verdad, la inversión, los recursos que todos los argentinos, las esperanzas que hemos puesto en nuestra aerolínea de bandera que está funcionando muy bien y que hoy no lo pudo hacer, porque uno de los gremios, obviamente, no prestó las funciones que tenía que prestar”. Les hablaba a los argentinos pero no a todos los extranjeros que se quedaron varados en Argentina.
“Y cuando uno mira todo el esfuerzo que hace de flota, de salarios, que aumentaron por arriba del 20 por ciento y cuyo promedio es para unos desde 35.000 o 40.000 pesos y para otros de 13 y 15.000 pesos y cuando ve que todavía hay argentinos a los cuales tenemos que darle la asignación universal por hijo, dice y piensa “¡cuánta falta de solidaridad y cuánta injusticia!”, agregó.
Y finalizó: “Pero yo creo que no tenemos que entristecernos ni tampoco dejarnos provocar. Hemos recuperado a Aerolíneas para todos los argentinos, cuando esos miles de trabajadores estaban a punto de quedar en la calle. No solamente aseguramos la línea de bandera, sino sus trabajos, mejoraron sus condiciones de vida, que es lo que corresponde. Pero no quiero que me lo reconozcan a mí, la plata no es mía, la plata es de los 40 millones de argentinos que la ponen ahí”.