Asimismo comprende al 40 por ciento de todas las ventas de petróleo de la compañía a las refinerías y al 40 por ciento de los fondos de la empresa depositados en bancos de Argentina.
James Craig, portavoz de Chevron para Latinoamérica, explicó a Efe que todas las operaciones de la petrolera en Argentina son realizadas por empresas filiales y que los demandantes "no tienen derecho a embargar activos de subsidiarias".
Chevron está encontrando problemas en todo el mundo (Brasil y Canadá como ejemplos), y el capìtulo de Ecuador parece ser otro de esos episodios.
A la vez, la medida tiene un espinoso costado dada la alianza reciente entre la petrolera estadounidense y la recientemente nacionalizada YPF. Segùn daba cuenta en su momento el oficialista Página 12:
"El acuerdo establece el interés por evaluar el desarrollo de trabajos en procura de shale oil y shale gas (hidrocarburos alojados a gran profundidad en arenas compactas) cuya producción requiere de fuertes inversiones en tecnología, en tanto que para la "recuperación mejorada", se estableció que "se compartirá la investigación y el desarrollo para eventuales proyectos conjuntos", según se informó a través de un comunicado.
"Con socios del peso y la importancia de Chevron y encontrando los caminos para que haya sinergia entre ambas empresas, estoy convencido que este es apenas el primer paso de una relación que será larga e importante", destacó Galuccio.
Por su parte, Moshiri reiteró su interés en asociarse a YPF en el proyecto de un cluster de No Convencional que la empresa argentina realizará en Vaca Muerta, y también que destacó la importancia de lograr implementar un proyecto de recuperación mejorada de envergadura y remarcó las complementariedades entre las dos empresas. "Sentimos satisfacción en acompañar este nuevo proceso de YPF ya que su éxito será el de todo el sector", señaló.
YPF ya firmó memorandos similares con otras dos empresas que también están interesadas en los proyectos de shale. Se trata de ejes del plan de inversiones que la compañía necesitará para cumplir con sus metas planteadas hasta el 2017, que representarán una inversión de 37.200 millones de dólares para incrementar en 32 por ciento la producción de petróleo y gas".
¿Protegerá Cristina de Kirchner los intereses de los argentinos cuidando la alianza con la estadounidense o permitirá el avance de las demandas perjudicando a su propio socio? Como desde hace tiempo en la argentina kirchnerista, la dualidad está planteada para el gobierno y deberá decidir nuevamente entre sus compromisos y su discurso.