“Desde hace 10 años está instalada una planta transformadora, y desde ese momento tenemos varios niños y vecinos enfermos de diversos, cánceres, leucemias, problemas de crecimiento. Ahora quieren instalar un nuevo transformador y nosotros no queremos porque afectan nuestra salud. Queremos que hagan la extensión a otro lugar con menos gente”, dijo Álvarez.
Otro de los vecinos, Jonathan, destacó: “Estamos resistiendo para que no se sigan instalando transformadores y multiplicando las potencias. Hemos paralizado obras, porque no vamos a permitir que la instalen hasta que nos confirmen que no afectará la salud”.
Debido al desorden que se generó en el lugar, las escuelas CGT, Pablo Arroyo y Lasalle suspendieron las clases.
Según informa, El Libertario, fuentes policiales confirmaron la detención de catorce personas, todos vecinos de la zona, que fueron alojados en la Comisaría de Malvinas. En las refriegas también resultaron varios policías golpeados, dijo a ese medio el comisario Guillermo Corro, director de Comunicación Institucional de la Policía.
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Hasta las 13 horas, la situación era de una “tensa calma”, describió y ante una consulta dijo que un centenar de efectivos policiales se encuentra destacado en la zona.
El director del SAME, Juan Carlos Meninchetti, confirmó que los heridos en los enfrentamientos llegan a medio centenar, entre policías y manifestantes, pero ninguno de gravedad.
Más temprano, se produjeron incidentes en la puerta de la oficina principal de EJESA en el barrio Los Naranjos, donde el gerente de la compañía, Ricardo Aversano, fue golpeado por uno de los vecinos que llevan a cabo una protesta de varios meses para impedir la construcción de una planta transformadora en el sector, obra que se paralizó por un recurso judicial.
Según los vecinos, el enfrentamiento ocurrió a causa de una provocación del directivo. Como resultado de los hechos, el manifestante que golpeó a Aversano, junto a otras dos personas fueron detenidos por la Policía.
La comunidad educativa de la Escuela Pucarita, de la Facultad de Ciencias Agrarias y los vecinos del barrio Los Naranjos rechazan la construcción de la planta transformadora en un predio de la empresa EJESA por temor a los efectos sobre la salud de estas instalaciones.