Con el alejamiento de la central obrera de Hugo Moyano, los sectores que conforman los “Gordos”, “Independientes” y “moyanistas críticos” armaron una CGT que no tiene un líder definido. En un principio sonó fuerte el nombre del metalúrgico Antonio Caló como cabeza de equipo pero con el tiempo fue perdiendo fuerza y esa posibilidad se desmoronó.
La CGT Azul y Blanca de Barrionuevo congrega a 50 gremios y aporta hasta 50 delegados al comité confederal, los cuales este miércoles (05/09) serán del parte de los ausentes, hecho que puede significar un problema de números para los armadores de la “nueva CGT”.
Barrionuevo, desde su tercera posición, trabaja para ubicar a sus hombres en una conducción estilo triunvirato para la conducción, a falta de un líder natural. También aguarda por respuestas concretas por parte de la Casa Rosada por los fondos de las obras sociales destinados a tratamientos de alta complejidad, eliminar el tope para cobrar las asignaciones familiares y el impuesto a las ganancias sobre salarios, puntos claves en su representación.
Este viernes (07/09) está previsto que con la presencia de la presidente Cristina Fernández o funcionarios de la Superintendencia de Servicios de Salud los gremialistas tengan novedades de los fondos de las obras sociales. El número que trascendió para destrabar fue de $1.500 millones.