Alberto Fernández prosiguió con su discurso y describió que ante un mismo puesto de trabajo se prioriza a los hombres en lugar de las mujeres, y de ser elegidas, se le paga peor. “No puede ser que eso pase”, sentenció.
Lo curioso (y sumamente contradictorio) es que este discurso chocaba con el hecho que estaba anunciado: la designación de un hombre en un cargo que hasta ahora estaba ocupado por una mujer, la uruguaya Ariela Peralta, quien finalizó su mandato.
Cuando los hechos no acompañan a las palabras, sólo es 'blablá'...
alberto.jpg
Alberto Fernández durante la ceremonia.
NA
También hay que destacar que el Gabinete de Alberto Fernández está compuesto en su mayoría por hombres, otorgándoles un escasos cargos jerárquicos a mujeres. Vilma Ibarra, Carla Vizzotti, Grabriela Cerruti, Cecilia Nicolini, Cecilia Todesca y Elizabeth Gómez Alcorta son las mujeres que lo acompañan en el Gobierno, pero que, en con respecto a la paridad, configuran un número muy reducido.
“Hay que poner en la mesa de discusión del Mercosur igualar los géneros. Igualemos. Eso implica una sociedad mejor. Ampliar derechos”, insistió el mandatario y agregó: “Seamos distintos en el mundo porque nos igualamos. Igualemos a hombres y a mujeres”.
Sin dudas, la de Alberto Fernández es una excelente propuesta, si efectivamente no quedara solo en palabras. De lo contrario, sólo es un discurso políticamente correcto (pero sumamente contradictorio).