No obstante, en la Cancillería confiaban en que el régimen de Daniel Ortega, denunciado por violaciones a los derechos humanos, finalmente acompañe. Este jueves y viernes los cancilleres del grupo se reúnen en Buenos Aires.
Brasil se autoexcluyó en 2020 por deplorar lo que considera es el sesgo ideológico de la organización.
Con todos los votos, Alberto Fernández asumiría la conducción de la CELAC en reemplazo del mexicano Andrés López Obrador.
La oportunidad no deja de llamar la atención: Fernández asumirá la presidencia de un grupo en permanente contradicción con Washington justo cuando las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) parecen complicarse.
Si bien el Presidente se mostró optimista en conseguir un buen acuerdo de reestructuración de la deuda, el ministro de Economía, Martín Guzmán, planteó las diferencias que le impiden a las partes fumar la pipa de la paz.
Guzmán insistió ante los gobernadores en la falta de compresión de la comunidad internacional. El ministro expuso el peso de USA en las decisiones del Fondo y Axel Kicillof apuntó directamente a la Casa Blanca. En Washington habrían tomado nota de esos comentarios.
Y si se trata de alineamientos geopolítico, no pasa desapercibido el acercamiento de China a la CELAC. A principios de diciembre, el presidente chino, Xi Jinping, pidió al grupo "aumentar la cooperación" y "trabajar con China" para superar las dificultades.
La CELAC y el gigante asiático celebran su propia cumbre (Foro China-CELAC), que este año tuvo su 3ra edición.
Fernández visitará en febrero Beijing para la inauguración de los Juegos Olímpicos invitado por el gobierno de Xi. Para entonces, ya sería titular de la CELAC por un año.