David Mancinelli, el juez encargado de enviar a prisión a los rugbiers, aseguró a Infobae:
Las bondades de Fernando captaron la atención de la sociedad. Era un hijo cariñoso, un compañero leal, un novio fiel, comprometido con tareas sociales. Silvino y Graciela criaron a un ser humano hermoso. No fue el justo el final que tuvo, no merecía ese martirio. Y la gente vio en Fernando a sus hijos, a sus hermanos. La sociedad ya no tolera la violencia, la prepotencia. Fernando fue abrazado como un símbolo de paz. Las bondades de Fernando captaron la atención de la sociedad. Era un hijo cariñoso, un compañero leal, un novio fiel, comprometido con tareas sociales. Silvino y Graciela criaron a un ser humano hermoso. No fue el justo el final que tuvo, no merecía ese martirio. Y la gente vio en Fernando a sus hijos, a sus hermanos. La sociedad ya no tolera la violencia, la prepotencia. Fernando fue abrazado como un símbolo de paz.
Por otro lado, el equipo de defensores de los acusados, con Fernando Burlando a la cabeza, va a apelar y pedir la perpetua para todos los involucrados. “Esto es sólo el comienzo. El primer paso hacia el camino hacia una respuesta que acaricia el corazón de Fernando.”
No es justicia pero vamos a apelar, este tribunal tuvo clemencia con 3 de los acusados No es justicia pero vamos a apelar, este tribunal tuvo clemencia con 3 de los acusados
Además, mientras varios periodista que se encontraban en el lugar le hacían preguntas a Burlando, una de ella fue sobre qué pensó sobre el desmayo que tuvo Thomsen al momento, a lo que respondió: “Así le pegaron a Fernando, desmayado”.
La condena de cada uno de los involucrados
Máximo Thomsen fue el que tuvo el cruce con Fernando dentro de Le Brique, y que le valió la expulsión del boliche, lo complican varios videos en los que se lo ve pateando a la víctima mientras está en el piso. Aparte del material audiovisual, distintos testigos, entre ellos Tomás Bidonde y Lucas Filardi, aseguraron haberlo visto dándole “puntinazos” a la víctima y “pisotones”.
La prueba más determinante en su contra, fue la marca de una pisada en la cara de Fernando que correspondía, y coincidía, con el calzado que el rugbier llevaba puesto la madrugada del crimen.
A Ciro Pertossi, la fiscalía aseguró que fue él quien “golpeó a Fernando por su flanco derecho. A la vez que (Enzo) Comelli lo hizo por el izquierdo”. Además, lo dejaron expuesto los registros fílmicos ya que en uno de ellos se ve cómo, minutos antes de la golpiza, le dio su buzo a Juan Pedro Guarino. Facundo Améndola, uno de los abogados representantes de los Báez Sosa, sostuvo que era “un claro indicio de que se iba a pelear”.
A Enzo Comelli se lo acusó de haber sido quien noqueó a Fernando junto con Ciro. Sobre Blas Cinalli, había ADN suyo debajo de la uña del dedo meñique de la mano izquierda de la víctima. Acerca de Ayrton Viollaz, quien es considerado partícipe necesario, tanto la fiscalía como el particular damnificado aseguraron que fue quien “dio la orden de empezar el ataque”.
Lucas Pertossi, otro de los partícipes necesarios, fue quien registró el inicio del ataque con su teléfono. Aunque dejó de filmar y guardó el celular para sumarse a la pelea. A Matías Benicelli, otro de los condenados a prisión perpetua, las pericias determinaron que en 3 de sus prendas había ADN de Fernando Báez Sosa: jean, camisa y una de sus zapatillas Nike.
Además, el jefe de seguridad de Le Brique al momento del hecho, Alejandro “Chiqui” Muñoz, lo reconoció como quien le pegó una patada a la víctima “y que no se levantó nunca más”. Sobre Luciano Pertossi, en el pantalón de gabardina gris que llevaba puesto aquel día había manchas de sangre de Fernando y, aunque él se haya desligado de uno de los videos de la pelea, la querella de los Báez Sosa lo acusó de haber participado “activamente del ataque”.
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