En los últimos años, Córdoba se había convertido en un destino elegido en Sudamérica para la realización de convenciones y eventos gracias a una infraestructura turística trabajada. Y esos eventos eran realizados en su mayoría, en los hoteles que cerraron sus puertas.
Además del Amérian Córdoba Park, días atrás anunciaron su cierre el Sheraton Córdoba Hotel, el Hotel Interplaza y el Orfeo Suites. Estos cuatro hoteles de primera categoría albergaban buena parte de las convenciones y delegaciones que llegaban a Córdoba para participar de distintos eventos.
El turismo ejecutivo representaba antes de la pandemia, alrededor del 25% del flujo turístico total que la ciudad de Córdoba percibía por año. Desde marzo hasta noviembre, los establecimientos de mayor nivel subsistían exclusivamente de los eventos, ya que los márgenes representados por turistas de ocio en esas épocas es muy baja como para mantener semejantes estructuras funcionando.
De ese modo, y con todo un periodo perdido por la cuarentena y la pandemia, los establecimientos de alto nivel que recibían al turismo ejecutivo pasaron a depender exclusivamente del sustento estatal como el ATP, aunque la falta de una política dirigida al sector en concreto hizo que varios decidieran decir “basta”. Las medidas estatales incluso perjudicaron al sector debido a la falta de precisión a la hora de anunciar restricciones, algo que hizo que las pocas reservas que tenían estos hoteles durante el año pasado se cayeran.
El cierre del Amérian Córdoba Park y del Sheraton Córdoba Hotel implica que unas 150 familias se quedan sin sustento, algunas de ellas con una vida de servicio en esas plazas icónicas, algunas con casi 30 años de antigüedad. Gustavo Santos, ex ministro de Turismo de la Nación durante la gestión de Mauricio Macri y ex titular de la Agencia Córdoba Deportes, dialogó con Cadena 3 sobre el problema y dejó críticas por la falta de gestión estatal para evitar los cierres.
“Estoy convencido que con protocolos la actividad debe habilitarse y se debe gestionar la situación hacia la normalidad. Córdoba no puede darse el lujo de perder sus hoteles cinco estrellas”, dijo Santos, quien formó parte de los ciclos de Juan Schiaretti y José Manuel de la Sota, diagramando buena parte de la infraestructura turística que hoy se cae a pedazos, además de ser uno de los apuntados por Macri para que vaya por la gobernación de Córdoba en nombre del PRO. Además, Santos señaló que “las reglas del juego no están claras” y que eso provoca que la gente no avance con sus proyectos.
“El Covid no se contagia en hoteles, habrá otros factores de contagio que controlar, tendremos que tomar las medidas que sean necesarias pero hay que entender que se está perdiendo una actividad clave en Argentina”, enfatizó el ex ministro de Turismo de la Nación. Por último, Santos remarcó la necesidad de unificar los protocolos en todo el país para generar mayor previsibilidad y de reactivar la industria aerocomercial, ya que las tripulaciones nacionales e internacionales que arribaban a la ciudad también significaban una gran parte de la ocupación de las plazas afectadas.
Por otro lado, Fernando Desbots, presidente de la Sociedad Hotelera de Córdoba, aseguró al mismo medio que “lo único que puede salvar al sector es la vacuna efectiva y que se vuelva a la normalidad anterior”. Esta frase devela lo desesperante de la situación, ya que la mejor solución que avizoran desde el sector está muy lejos de concretarse en el tiempo.
Desbots remarcó también que la situación no es exclusiva de Córdoba, que es la segunda plaza más importante del país en turismo ejecutivo por detrás de CABA, sino que la crisis se comenzará a sentir a nivel nacional ya que se trata de un problema global en la actividad. “Hay muchas otras cadenas de capitales nacionales que se ven afectadas y están en otras jurisdicciones del país, es inviable abrirlas”, remarcó.
La pregunta ahora pasa por cuánto tiempo más podrán aguantar los hoteles que siguen en pie en esta situación. Sin dudas, en el corto plazo los reclamos se agudizarán, ya que muchas familias se están quedando sin trabajo.