Todos consensuaron con De Vido la agenda que expondrían ante Kirchner. Por ejemplo, no tocar el tema del aumento tarifario.
Tampoco el de la crisis financiera de Cammesa, la empresa mixta que opera el mercado eléctrico mayorista. La próxima semana, Cammesa debería abonar los $ 314 millones que suma la factura de la energía que las generadoras volcaron al sistema en julio. Pero las empresas ya saben que sólo podrán cobrar el 51% y el 23 de setiembre.
Luego de las exposiciones, Kirchner les dijo a los empresarios, en tono duro, que entendía las urgencias del sector, pero les reiteró que no aceptaría presiones de lobbies, y que su prioridad era llegar a un acuerdo con el Fondo que, desde hace semanas, reclama al Gobierno un alza en las tarifas.
Además, les advirtió que la prioridad de su gestión seguía siendo atender la urgencia social.
"La reunión fue excelente, pero la realidad es que no se tocó el tema tarifario, sino el de sustentabilidad del sistema eléctrico. Hay crecimiento de economías regionales, como San Juan, Mendoza, Buenos Aires, donde el consumo de energía aumentó muchísimo, y el tema es cómo sostener el aumento de demanda a lo largo del tiempo. Si no, vamos en camino a lo que pasó en Brasil, que es un corte por demanda, que no tiene sentido. Eso se habló con el Presidente", confió Silvio Resnich, de la transportadora de energía Transener.