Durante los estudios, se entrevistaron a más de 4.000 adultos y a 4.000 niños y adolescentes entre 1999 y el 2000.
Entre los adultos, la prevalencia de la obesidad fue del 30.5%, comparada con el 22.9% registrado en un sondeo que se hizo de 1988 a 1994. El número de personas con sobrepeso, que aún no están obesas, también aumentó durante este período del 55,9% al 64.5%, según el estudio.
Entre los niños, el 15.5% de los que tienen de 12 a 19 años padece sobrepeso. El cuadro es similar para el 15.3% de los que están comprendidos entre los seis y 11 años, y para el 10.4% de aquellos que tienen de dos a cinco años.
En el estudio de 1988 a 1994, los índices respectivos fueron de un 10.5%, un 11.3% y un 7.2%.
El estudio definió a una persona con sobrepeso y obesa basado en el índice de masa corporal, una fórmula en la que se divide el peso de la persona por su estatura elevada al cuadrado.
Por ejemplo, un hombre de 1.82 metros de estatura se considera con sobrepeso cuando alcanza los 83.4 kilos y obeso cuando pesa 100 kilos.