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Mientras Reutemann enciende motores, hay un gran debate sobre Cobos

Habrá que reconocerle alguna pericia a Carlos Reutemann, quien varios meses atrás dijo que era mejor retirarse temporariamente del escenario para que Néstor Kirchner terminara de estropearse, y que quienes no lo hicieran se arriesgaban. Mauricio Macri es un ejemplo del acierto de Reutemann. También parece que Julio Cobos. Pero antes de que regrese a escena Reutemann, mejor explorar lo de Cobos.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Una evaluación objetiva de la coyuntura argentina exhibe un notable deterioro de las variables fundamentales. Y esto obliga a los Kirchner a un desmesurado esfuerzo para intentar maquillar la realidad. Por lo tanto, lo conveniente era no prestarse al esfuerzo cosmético y permitir que los Kirchner y la realidad se encontraran de frente a la opinión pública para que ésta huyera de los Kirchner.
Sin tanto palabrerío, bien 'secote', tal como es él, Carlos Reutemann lo anticipó hace varios meses, cuando Eduardo Duhalde le exigía que confrontra con Néstor Kirchner. Y Reutemann aprovechó, además, para recordarle a Duhalde que no tiene peso relevante como para aconsejarle algo a alguien.
Solamente para recordar su presencia, Reutemann regresará brevemente a escena en un par de días pero antes hay que preguntarse qué ocurre con Julio Cobos, quien ha permanecido en el escenario, y tendrá mucho protagonismo en las próximas horas.
Rosendo María Fraga en el diario La Nación:
"(...) A la crisis institucional que se produjo alrededor del Banco Central, el oficialismo la igualó con la del vicepresidente, cuya renuncia o remoción no depende de una decisión del Ejecutivo, sino de un procedimiento legislativo, como lo dijo el mismo Julio Cobos al plantear que, si el oficialismo quiere removerlo, deberá tomar el camino del juicio político.
La superposición de las dos crisis institucionales trajo consecuencias inmediatas para el país.
> Un embargo a reservas argentinas en los Estados Unidos puso en duda el éxito del canje de deuda.
> La suspensión del viaje de la Presidenta a China, argumentando para ello que no podía dejarse el poder en manos del vicepresidente dada la irresolución de la crisis del Banco Central, generó una fuerte señal de incertidumbre.
> La baja en los bonos argentinos hizo que el riesgo país subiera al máximo en América latina, superando incluso al de Venezuela, en momentos que Chávez expropia bancos y cadenas comerciales, saca del aire canales de televisión, clausura más de mil comercios y las protestas callejeras de los estudiantes opositores llevan a muertos por la represión.
Es en este cuadro político-institucional en el cual el vicepresidente Julio Cobos volvió a tener en sus manos una decisión crucial para el Gobierno, al presidir la comisión que dictaminar sobre la remoción del presidente del Banco Central.
Podía presumirse que uno de los tres integrantes de esta comisión votaría desde una postura opositora (Prat-Gay) y otro lo haría en su condición de oficialista (Marconato). Ello llevaba a que fuera el voto del vicepresidente en su condición de titular de la Comisión el que desempatara.
La renuncia de Redrado, con su fuerte defensa de las reglas institucionales en sus fundamentos, dio a Cobos la salida que necesitaba, para no ser por segunda vez quien definiera una votación crucial frente al Gobierno.
Pero el kirchnerismo redobla nuevamente la apuesta y, desconociendo la renuncia del ex presidente del Banco Central, quiere obligar al vicepresidente a que vote sobre la remoción.
Cobos sigue siendo la figura política con mejor imagen y quien tiene individualmente más intención de voto para 2011.
Si la opinión pública lo percibe cediendo ante Kirchner, puede perder parte de lo que ha ganado ante la gente, que lo valora como un límite al poder del oficialismo. Si enfrenta nuevamente al Ejecutivo, ello puede ser el argumento de nuevas y reiteradas críticas, presiones y denuncias contra él por parte del oficialismo. (...)".

Eduardo van der Kooy en el diario Clarín:
"(...) Pareciera claro, a esta altura, que Cobos navega con soltura las aguas de la confrontación con los Kirchner cuando esas aguas están mansas. El encrespamiento lo atribula. Las definiciones tajantes también. Por eso estima que, con Redrado fuera de la escena, sería estéril un pronunciamiento de la Bicameral. Su voto será, en cualquier circunstancia bajo cualquier argumentación, a favor o en contra de los Kirchner. Así de simple. Un dilema para el vicepresidente y los radicales, que desde el conflicto con el campo pretendieron erigirse en la contracara kirchnerista.
El peronismo también tiene su dilema. ¿Hasta cuándo soportar la conducción forzada de Kirchner? Hace rato que muchos peronistas bonaerenses, alistados con el matrimonio, venían de un conciliábulo en otro. Ocurrió que ahora resolvieron hacerlos públicos para ventilar, como admitió Hugo Moyano, el disconformismo con el ex presidente y con el Gobierno. Esa decisión disparó un cruce del sciolismo contra Sergio Massa. El intendente de Tigre se hace el desentendido aunque murmura que el ex presidente y el gobernador están agotando su tiempo político.
¿Carlos Reutemann piensa igual? El senador regresa de Nueva York para mostrarse con los principales dirigentes del PJ disidente. El último día del año pasado, en su campo, le dijo a un empinado peronista que su postulación sigue en pie. Envió la semana pasada un correo a un kirchnerista crítico.
Kirchner decidió reasumir la conducción del PJ en el Chaco porque no pudo elegir otro lugar. Ese vaho de inocultable debilidad empieza a penetrar el partido. El peronismo juramenta siempre que al líder que deja de serlo se lo acompaña al menos, como señal de reconocimiento, hasta las puertas del cementerio. Podría suceder que no pocos peronistas crean estar divisando esas puertas a la vuelta de la esquina."

Laura Fiochetta en el diario Los Andes, de la ciudad de Mendoza:
"(...) "Por primera vez, Cobos no se diferencia del resto de los políticos porque cae en imagen como todos. Esto está vinculado al lugar que tiene dentro del Gobierno a pesar de ser jefe de la oposición", explicó Santiago Rossi, director ejecutivo de Ipsos Mora y Araujo.
Según contó Rossi a este diario, la consultora "había establecido tres hitos políticos importantes para este año: uno era la apertura de las sesiones ordinarias en el Congreso; el otro, los actos del Bicentenario; un tercero, el mundial de fútbol. Pero todo se anticipó cuando Cobos dijo a un matutino (Clarín) que iría al ballotage con Kirchner. La gente ve con malos ojos el aceleramiento del lanzamiento de las candidaturas".
Sergio Berensztein, de Poliarquía, afirmó: "En 2009, todos los políticos bajaron en imagen, con excepción de Francisco De Narváez. Sin embargo, Cobos sigue estando entre los políticos mejor evaluados del país junto a Gabriela Michetti, Ricardo Alfonsín y De Narváez". Berensztein explicó: "Como el oficialismo está muy mal en las encuestas, cada vez que atacan a alguien genera que suba en imagen o se consolide. Esto viene ocurriendo con Cobos desde el voto 'no positivo' en adelante".
Tanto Berensztein como Rossi coinciden en que el conflicto del Banco Central (tras el pedido de renuncia que hizo la Presidenta al titular de esa entidad, Martín Redrado) no afectó a Cobos (que fue blanco de la propia Cristina Fernández de Kirchner) porque este tipo de asunto no tiene una incidencia directa en la imagen de los políticos.
 
"A la gente le importa la seguridad, en primer lugar; luego el trabajo y la pobreza. Muchas veces nos quedamos encerrados en el mundillo de la política y de los medios y la opinión pública va por otro lado", sostuvo Rossi.
Berensztein, en tanto, agregó: "El tema del Central es complejo y difícil de entender para la sociedad. Distinto era el tema del campo que, inmediatamente, tenía una incidencia en el precio de la carne".
En cambio, para Antonio De Tomasso (quien trabajó en las dos últimas elecciones para el oficialismo local), el asunto del Central puede afectar a la imagen de Cobos. "La sociedad puede percibir ciertas actitudes de complot en favor de una eventual candidatura presidencial. Esto es justamente lo que desprecia el electorado. Todo lo que huela a contubernio o vieja política y hasta ahora lo de Cobos tiene mucho de eso. Se agrava esto - aun más- si partimos del criterio que Redrado no llegó a ese puesto por un aviso clasificado, ni concurso, ni voto popular, sino a propuesta del Poder Ejecutivo", consideró De Tomasso.
El analista político Alberto Isuani (quien se hizo cargo de las encuestas oficiales durante la gobernación de Julio Cobos) tiene una postura distinta. "Creo que Cobos hace bien en no cometer los errores que cometieron Chacho Álvarez y Daniel Scioli y eso es percibido por la sociedad".
 
(...) "El mejor escenario sería una reconciliación entre cobistas y kirchneristas en la que ambos encuentren un espacio para dirimir sus problemas. La ruptura de la Concertación es la gran tragedia de la Argentina. Creo que Kirchner debería recuperar el horizonte estratégico y construir un espacio de centro izquierda que incluya a Cobos. De Narváez, Macri, tienen que quedar del otro lado". (...)".

Ricardo Roa en el diario Clarín:
"A un mes y medio de lanzado, el Fondo no está. Lo que está y a la vista es la renuncia con escándalo del jefe del Central, el despido del procurador, tres fallos en contra de la Justicia, un embargo transitorio de las reservas en EE.UU. y la suspensión del viaje presidencial a China. Sin contar la caída de los bonos y el empantanamiento del canje. Lo que se ganó es más incertidumbre.
Es notable con qué naturalidad los voceros del kirchnerismo niegan la responsabilidad que tienen sobre esto y simulan que todas las desgracias son por conspiraciones contra el Gobierno. Obvio, las denuncias tienen rendimiento decreciente: a mayor frecuencia, menor impacto. Después de avalar cinco años las políticas de los Kirchner, Redrado es acusado hoy de lo peor: incumplir leyes y ofrecer información privilegiada a operadores. Deberían explicar de qué hablan.
También Redrado, que se presenta como un economista profesional que puede trabajar con el que venga y dice que resistió otros aprietes para apoderarse de las reservas y para devaluar. ¿A cuáles se refiere? En el revoleo de listas del Central de compradores de dólares, aparece el mismo Kirchner en octubre del 2008 (...).
Redrado dijo chau y el Gobierno, que se quede. Más conventillo y sólo para complicar a Cobos en la Bicameral. Si vota a favor del Gobierno, perderá con la gente. Si lo hace por Redrado, lo acusarán de complotar. Otra vez a los K no les preocupa resolver los problemas sino servirse de ellos."

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