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Gran Hermano, héroes de barro y 'la caja boba': la ex esposa del 'ex convicto' sacó los 'trapitos al sol'

El ex convicto que habita la casa más famosa de la televisión argentina -se pasea enfundado en una mullida bata verde claro, con ínfulas de 'capo' caribeño en Bahamas- y busca que la gente lo conozca "tal cual es", probablemente no estaría tan relajado si supiera que puertas afuera -en el mundo real-, su ex mujer salió a 'ventilar' los problemas que tiene el remisero con el alcohol y los sucesivos maltratos de los que ella fue víctima (según dijo, incluso estando embarazada). Radiografía de la confusión del hombre medio que consume y construye a través de la televisión.

Diego Leonardi es el tipo que se jacta de tener calle, haber vivido, probablemente mucho más de lo que hubiese querido. El remisero llegó a la casa más espiada del país para redimir a través de la pantalla su culpa de ex convicto, luego de haber cometido un grave hecho delictivo, y haber salido de prisión por un vericueto legal.
El hombre, que paradójicamente cambió la prisión de Mercedes por un encierro mediático con el único objetivo de que lo vean "tal cual es", cometió otro error gravísimo: Buscó  en la televisión -peligrosa máquina picadora de carne e ideal moldeadora de héroes de barro que luego fagocita sin piedad dentro del mismo sistema- construir, o reconstruir, su imagen.
Sería muy inocente creer que el hombre que estuvo en prisión, con experiencia, no sepa que el exitoso programa televisivo Gran Hermano se sustenta en las historias  y escándalos que se tejen en torno a los protagonistas. A las relaciones dentro y fuera de la casa. El programa suele despertar polémica entre el público por la escandalosa vida que mantuvieron antes de "regenerarse" en la vivienda donde todo se ve y todo se conoce.
Este confundido mortal, es, en definitiva, parte del sistema que conoce a través a de la televisión. Que vive, consume, se 'educa' y llega a conocimientos vacíos de contenido, y busca referentes en la caja boba.
Acto seguido, salió Verónica Torres, su ex pareja, y reveló que el hombre la amenazó de muerte y que la maltrató cuando estaba embarazada de Cristian, el hijo de ambos.
 
¿Fin de la historia? ¿Es sólo un descuido del participante, torpeza, o ignorancia por parte de Diego no considerar que había una mujer despechada y posiblemente tentada a hablar y 'sacar los trapitos al sol'?
Vale recordar que la dinámica del juego establece que la permanencia del participante depende en la instancia final del voto de la gente, que probablemente condene a quién maltrate a una madre sola y abandonada.
La mujer dijo: "Cuando nos separamos, si le pedía plata para Cristian él se ponía mal. Él siempre se arrepentía y yo lo perdonaba porque lo amaba. Me cansó. Estaba con otras mujeres", declaró.
Además, aseguró que Diego no piensa en su hijo. "Cuando el nene lo ve en la tele no reacciona, se le llenan los ojos de lágrimas", dijo.
Verónica sostuvo que ella mantiene sola a su hijo. Expresó: "Él veía a su hijo. Tenía un régimen de visitas, me hacía firmar un papel a mí. Me pasaba cinco pesos y un paquete de pañales cada dos días".
Para la joven, "Diego va a llegar al premio. Él busca la plata. Estaba seguro de que iba a quedar, fue convencidísimo de que iba a entrar y lo logró".
 
Consultada acerca de las posibles adicciones de Diego, la mujer se mostró dubitativa, aunque reconoció que a su ex pareja le gustaba tomar.
Historia
En 1998, Leonardi encabezó junto a otro cómplice un raid delictivo que terminó, afortunadamente, luego de que la policía lo detuviera. Pero en el trayecto, Diego -quien es visto de manera simpática por los otros integrantes de la casa- amenazó con armas de fuego a varias personas, que temieron por su vida.
El primero de los hechos de una jornada violenta se inició cuando encañonó al remisero José Bazán para robarle el auto en el que luego se transportaría para seguir su tour de robos. El Renault 9 patente AHR 184 trasladó a Diego por todos lados hasta llegar a Luján.
En el camino, el joven que se encuentra por un atajo legal en libertad, apuntó con su arma a varias personas, tal como confesó ante el Tribunal Oral número 5 de Morón, el mismo que lo condenó a ocho años de prisión efectiva, por haber sido encontrado culpable de "robo agravado por uso de arma de fuego".
Después de robar el dinero a mano armada, Leonardi dijo ante la Justicia: "Me quise hacer el canchero con Vanesa robando en una estación de servicio".
Pero Diego no se hizo el "canchero" con una, sino con tres estaciones de servicio.
Una Shell en la ruta 28 y Los Naranjos, en General Rodríguez, y dos más en Luján: una YPF en la calle Mitre al 129 y otra Shell a pocas cuadras de allí, al 650. Todo lo ejecutó en menos de dos horas, lo cual demuestra el "profesionalismo" en su accionar.
Leonardi fue llevado tras las rejas en 1999 a la Unidad Número 5 de Mercedes, donde permaneció alojado hasta 2001, cuando se lo trasladó hasta el penal de Florencio Varela.
En 2003 quedó libre por el beneficio de la ley del 2 x 1, cuando aún le restaban cumplir otros cuatro tras las rejas, hasta fines de 2007.
 
Esto le habría impedido entrar en la casa de Gran Hermano, por más que siga encerrado hasta que el público diga lo contrario.

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