Esto hace que la reacción inmediata del animal sea huir o echarse a correr, tras originarse el ruido. Esta respuesta involuntaria puede traer consecuencias trágicas, en especial si estamos en la calle (desapariciones o atropellos) o incluso dar lugar a que el can se lance por la ventana en un intento desesperado de huida.
¿Qué hacer?
Existe una serie de medidas que denomina como "parche" y que pueden evitar que entre en pánico y que ayudan a calmarlo, según indica Ixone Capataz Colás, veterinaria y etóloga:
- Minimizar el ruido en el hogar. Aunque no se trata de mantener encerrado a nuestro perro durante todas las fiestas, cerrar persianas y ventanas o meter a su mejor amigo en la habitación más aislada posible puede ayudar.
- Crear un refugio a modo de 'madriguera'. Construir o habilitar una zona donde el perro se sienta seguro. Puede ser un transportín, una camita bajo una mesa, una tienda de campaña o una manta. Cualquier lugar donde se sienta cómodo y fuera de peligro. "Tiene que ser un espacio que el can asocie a cosas positivas y nunca debemos regañarle en su madriguera", explica Capataz Colás.
- Darles mimos y no castigarlos. La etóloga confirma que puede acariciar a su perro para ayudar a calmarle, aunque hay que respetar si no desea estar en nuestros brazos. Si se muestran receptivos, también puede ayudar intentar jugar con ellos en su refugio con juguetes interactivos que suelen ir rellenos de comida. Y, recuerda la experta, "nunca se debe regañar puesto que el miedo es un sentimiento involuntario y podría generarles más estrés del que ya padecen.
- Asegurarse de que está bien atado. Si está en la calle de paseo en el momento del estruendo, es fundamental que, además de su correa, lleve un arnés de su talla bien ajustado. "Muchos perros, al sentir pavor, se quitan con facilidad su correa y emprenden la marcha, por ello siempre nos debemos asegurar que no les quede holgado", puntualiza la especialista.
- Utilizar fármacos (si fuera necesario). Según la especialista se pueden dar de forma puntual para disminuir su ansiedad, tanto cuando sufre el ataque como los días previos que sabemos que puede haber petardos, pero siempre bajo la supervisión y las pautas de un veterinario. "Ahora hay medicaciones de dosis muy bajas y seguras que sirven como ansiolíticos y no actúan como sedantes", dice la experta, quien señala que también existen espráis de feromonas sintéticas que se comercializan en el mercado y que sirven como apaciguantes.