"El secreto para dominar el tiempo es centrarse sistemáticamente en lo fundamental y suprimir la necesidad", asegura Oliver Emberton, fundador de Silktide y escritor.
Reglas básicas
Es muy sencillo. El número 1 hace referencia a la tarea más importante. Aquella que harías si únicamente pudieras hacer solo la más grande. El 3 son aquellas que debemos acabar. Y el 5 es para escoger otras que querrías hacer. Estas no han de ser relevantes, sino más bien las que no haya especial urgencia de cumplir.
Un consejo, es no llenar esta lista completamente. Es mejor dejar libre un espacio de 3 y un par en la de 5 para así poder hacer frente a imprevistos que nos puedan surgir. La única inamovible y que hemos de hacer sí o sí antes de acabar la jornada es la que hemos escogido como 1.
Entre otros trucos de los cuales podemos echar mano para cumplir el objetivo que nos hemos marcado es abordarla desde el primer momento, a no ser que requiera un espacio y momento concreto. De nada nos servirá decir que es primordial si empezamos por las menos importantes y llegamos al final del día sin haber terminado la que realmente es importante.
No te distraigas
Técnicas para la Gestión del Tiempo: El método Eisenhower
Estamos en un ambiente tan colapsado que cualquier cosa puede ser una distracción: notificaciones, ruidos fuertes, y sobre todo redes sociales.
Esto es suficiente para desviar tu atención, lo que puede significar volver a empezar. Ten presente que a los seres humanos nos lleva tiempo reajustarnos, en muchos casos hasta 25 minutos.
“Tu vida sigue llena de trabajo mientras pierdes el tiempo alimentando tus distracciones. Las personas exitosas priorizan y se enfocan. Se desconectan de todo lo demás para realizar lo que realmente es importante. Ten cuidado con las actividades engañosas que te hacen perder el tiempo al disfrazarse de trabajo como: discusiones prolongadas con amigos, reuniones que parecen urgentes y no lo son... La vida es larga si sabes cómo usarla", aconsejó Séneca
Toma el control de tu tiempo y comienza a distribuirlo correctamente. Comienza por revisar tu rutina diaria. Realiza un seguimiento de tus actividades diarias durante un tiempo para ver claramente dónde lo estás gastando.
Chau trabajo
Tengamos en cuenta algo. Ocupado no es sinónimo necesariamente de productivo. Aunque la sensación es distinta, hacer muchas cosas hará que no cumplas con ninguna, pese a la percepción de movimiento rápido.
Oliver Burkeman, de la 'BBC', afirma que "cuando estás ocupado, es más probable que se tomen malas decisiones de administración del tiempo, asumiendo compromisos que no puedes manejar o priorizando tareas insignificantes sobre otras cruciales. Una espiral viciosa entra en acción: tus sentimientos de ajetreo te dejan aún más trabajo que antes".
Para esto el mejor consejo es ser proactivo y no te dejes atrapar en el modo reactivo. Si empiezas tu día respondiendo correos electrónicos, podrías ser absorbido por una espiral de preguntas y responder a cada cosa que se te cruce, por ejemplo.
"La mayoría de nosotros no tenemos ningún problema en estar ocupados, pero a menudo lo estamos en las cosas equivocadas", dice Angie Morgan , coautora de 'Spark: Cómo guiarte a ti mismo y a otros a un mayor éxito'. "Puedes gastar de diez a quince minutos solo en el email, pero eso no está impulsando los resultados ni te está moviendo hacia metas más grandes y duraderas. Cuando la gente dice: 'Estoy superocupado', realmente significa: 'soy un mal planificador' o 'no sé cómo priorizar o delegar". Tu tiempo es limitado. Hacer todo no es una opción.