"Cuando las muestras de esta misión lleguen a la Tierra, en 2023, los científicos recibirán un tesoro oculto de nueva información sobre la historia y la evolución de nuestro sistema solar", dijo la responsable de instrumentación de la misión y científica de la NASA, Amy Simon.
"Estamos hablando de un asteroide que nos puede revelar importante información sobre la formación temprana del sistema solar o inclusive el principio de la vida en la tierra", indicó el investigador principal de OSIRIS-REx y profesor del Laboratorio Planetario y Lunar de la Universidad de Arizona, Dante Lauretta.
El "asteroide de la muerte"
Bennu está siendo estudiado con mucho cuidado porque representa una amenaza potencial para la Tierra: Su trayectoria indica que pasará "rozando" nuestro planeta. Sin embargo, desde la NASA sostienen que no impactará con nuestro mundo y que el principal interés de esta misión inédita es científico.