Si bien la publicación es de hace ya dos días, parece que todo reventó hoy: Miles de usuarios a favor, miles en contra. ¿Se le subió la fama a la cabeza o tiene razón, la periodista fue "invasiva"? Esta pregunta no fue suficiente, también se cuestionaron otros aspectos de la vida pública/virtual de Martín Cirio: Cómo se relaciona con personajes de la farándula en las redes, y su característico humor ácido, entre otras cosas.
Hay cosas que no se cuestionan: El humor de Porcel y Olmedo, por ejemplo, quedó atrás y, hoy en día, nadie podría publicar algo así sin quedar en el olvido o ser repudiado generalmente. Pero, ¿qué pasa cuando personajes jóvenes, nuevos y "progre" hacen un humor que puede ser cuestionado?
Ejemplos
> Martín Cirio habla de si mismo utilizando el género femenino. En más de una ocasión, se tildó a sí misma de "más puta que las gallinas" (también a usuarias que le enviaron mensajes, por ejemplo). Por la utilización de la palabra "puta", muchas feministas lo catalogaron como machista.
> En segundo lugar, expresiones como "voz de traba" o chistes sobre condiciones corporales, como el sobrepeso, hicieron que llovieran en las redes las palabras "transfóbico" y "discriminador".
> En concordancia con su estilo "progre" estuvo presente en la marcha por la legalización del aborto y habló en varios de sus videos sobre el tema (apoyando a la ola verde). De hecho, hizo una canción humorística para apoyar la campaña: "Mi feto will go on". Un fragmento de la letra: "Yo me voy de casa, agarré la percha y marché". El tema de "la percha" (también presente en otros de sus chistes) generó repudio en un sector del feminismo.
> Un usuario publicó en Twitter: "La Faraona se está quejando de que una periodista lo “acose” para hacer una nota mientras él incita a sus fans a que acosen a famosos comentándoles cosas?". Lo que pasa es que, además de hablar de su vida privada, la Faraona suele utilizar la vida de los famosos para hacer humor. Ya le pasó a More Rial, Luli Salazar y Maru Botana. A todas les llovieron mensajes de "farafans" (seguidores de Cirio).
Puede que esté llegando a su techo. Uno de los usuarios dijo: "Soy el único al cual ya la faraona no le causa la misma gracia que antes ? Es como que ya no es gracioso, sino un pelotudo que busca llamar la atención haciendo cosas asquerosas todo el tiempo como un adolescente en plena edad del pavo". Hay más mensajes similares y otros que directamente dicen siempre haberlo rechazado.
La respuesta de La Faraona
Utilizó las historias de Instagram esta tarde (4/10) para hacer aclaraciones sobre lo sucedido: (la periodista) "me preguntó si me podía hacer una nota y le dije que sí. Me manda un choclo para que le responda y le dije que no tenía tiempo, que no iba a responder. Pasé las preguntas a Word para mostrarselas a ustedes en Instagram, sin que figure su mail".
"Después empieza a insistir. Pero dejo de responder, dije que no es no y es no. Ella consigue el teléfono de mi asistente, no se cómo, y le escribe a ella. Ahí me molesta, yo no doy mi teléfono como vía de contacto. Doy mi mail", continúa.
"¿Cuál es el límite? Tengo gente que me toca el timbre a las 12 de la noche, que averigua la dirección de mi airbnb, que me insiten cuando digo que no".
Respuesta a los ataques de Twitter: "Yo nunca dije que le hagan bullying a Maru Botana o a quién sea. No acoso. Solo comparto lo que suben a las redes sociales, no me meto en nada que ellos no estén publicado".
Además, a partir del tuit en el que compara lo sucedido con abusos: "Todos los que me odian me dicen misógino y violador. Me refería a que "no es no" en cualquier contexto. Se agarran de cualquier cosa para criticar".
Ni arrepentimientos, ni autocrítica. La Faraona está orgullosa de ser trending topic en Twitter y lo comparte en sus redes. Reafirma que lo hace está bien y hasta muestra el fragmento de una canción, hecha por él y otros youtubers, en la que se ríen de las críticas.