Así como castigó el consumo doméstico, el dólar a $40 alivió a las industrias nacionales más vulnerables a las importaciones, como la textil, pero lo que ganó en competencia lo perdió en volumen de facturación.
Resignó en total 13 mil puestos de trabajo, sobre todo en cuero y calzado, uno de los subsectores de la economía más resentidos por la recesión, aunque lo peor no pasó: Yeal Kim, presidente de la Fundación ProTejer, durante la convención ProTextil que se realizó el jueves en el hotel Hilton de Puerto Madero, vaticinó más despidos y suspensiones, ya que “no hay indicios de que esto vaya a mejorar".
ambito.com publica el reporte que la cámara textil elabora todos los años, entre junio de 2018 y diciembre de 2015, según el cual la destrucción generalizada del empleo industrial alcanzó a más de 80 mil puestos de trabajo formales.
Y puntualmente en lo referente a la cadena de valor textil indumentaria, suman 13 mil, a lo que si se suma el empleo informal, en dicho período sólo el sector textil perdió 30 mil puestos de trabajo.
Desempleo más precarización
El último relevamiento realizado por el INdEC da cuenta que, en general, el empleo asalariado formal cayó -0,2%: de 20,6% a 20,4%; el asalariado en negro subió (0,1%): de 10,5% a 10,6%, y el cuentapropista fue el de mayor impulso, al crecer 0,6%: de 10,3% a 10,9%.
En los detalles de este avance de la precariedad se encuentra la disparidad sectorial de los pocos hijos y muchos entenados que deja el cimbronazo, tormenta o como quiera llamársele, que tomó forma este año: dólar y tasas recontraaltos reforzaron la posición de los pocos que exportan, aunque en mucha menor proporción de lo que perjudicó a la gran mayoría que vive del consumo interno.
La industria manufacturera y la construcción dejan paso a minería y agro, en un contexto en el cual la informalidad desplaza al empleo registrado porque permite evadir y ahorrarse los siderales aportes a la seguridad social.
Surge claramente en la Encuesta de Expectativas de Empleo de ManpowerGroup para el 4º trimestre de 2018 que, dentro de una baja 3 puntos porcentuales en las intenciones de contratación, la minería presenta las mejores perspectivas, con una ENE de +9%; por delante de Agricultura y Pesca, con +5%; y el sector Manufacturero, con +4%.
El vicepresidente y director nacional de Operaciones de ManpowerGroup Argentina, Fernando Podestá, explicó que “comienzan a verse reflejadas algunas cuestiones de coyuntura en el mercado laboral, con sectores que evolucionan a la baja, siendo la construcción uno de los más afectados. No obstante, el último trimestre del año cierra con expectativas que siguen siendo positivas, manteniendo una tendencia que se repitió durante todo 2018”.
Son los empleadores de la región Patagónica los que anticipen los planes más sólidos, con una ENE de +7%; seguida por AMBA, Cuyo y Noreste (NEA), con +2%.
En medio de la crisis económica, la inflación y el dólar, la tasa de empleo en la provincia de Neuquén muestra buenos números en comparación con otros distritos del país.
El propio INdEC ubicó a Neuquén entre las provincias con menor tasa de desempleo, incluso afirmó que se encogió del 5,5% al 4,2% entre el primero y el segundo trimestre del año, siempre muy lejos del promedio nacional que alcanzó el 9,6%, la peor marca en los últimos 12 años.
Sin embargo, el distrito menos afectado por el desempleo fue La Rioja, con un 2,3%, seguido por Posadas con un 2,5%, Santiago del Estero-La Banda con 3,4%, San Luis con 3,3%, Formosa con 3,6% y el aglomerado petrolero Comodoro Rivadavia-Rada Tilly, con 3,7%.
Las estadísticas de la desocupación también le juegan una mala pasada a la Administración de Cambiemos, porque además de haber menos trabajo, creció la cantidad de gente que lo busca: la población económicamente activa dio 46,4%, un punto interanual mayor que el del año pasado, que representa tanto a los que están dentro de la población ocupada como a los desocupados.
De este modo, se contabilizaría un 41,9% de ocupados, con 0,4 punto de crecimiento año a año, contra 9,6% de desocupados entre los que efectivamente siguen buscando un empleo, con nuevas presencias, como la de integrantes del hogar, sobre todo mujeres, que salen a escarbar oportunidades laborales, aunque con escasa suerte, porque los sueldos no alcanzan.
Los datos muestran que la población activa femenina subió 1,7 puntos hasta 48,5%, las empleadas 0,9 puntos hasta 43,3% y las desempleadas 1,3 puntos hasta 10,8%