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Asesinas de novios: ¿Por qué Nahir Galarza sí y Julieta Silva no?

Dos mujeres, una de 19 y otra de 30, Nahir Galarza y Julieta Silva, ambas acusadas de matar a sus novios y, que a pesar de las similitudes de cada caso, a cada una la justicia y un toque de "suerte" les selló el futuro. Silva (30) logró conseguir una corta condena de menos de 4 años y cumplirá la prisión en su domicilio, mientras tanto, Galarza (19) recibió prisión perpetua e irá directo a la cárcel de Paraná. Ambos homicidios conmocionaron a la sociedad argentina, dos mujeres matando a sus novios de formas horrorosas y frías, aunque ambas aseguraron que no tuvieron la intención de matar.
Es por supuesto la justicia quien se encargó de decidir el destino de cada una de las homicidas que meses atrás decidieron asesinar a sus parejas, pero también alguna tuvo un poco más de "suerte" que la otra. Hoy, Genaro Fortunato y Fernando Pastorizzo están muertos, fueron asesinados por sus novias, quienes están en situaciones totalmente diferentes: Julieta Silva, asesina de Fortunato, obtuvo menos de 4 años de condena y cumplirá condena en su domicilio, mientras que Nahir Galarza, asesina de Pastorizzo, fue condenada a prisión perpetua y será trasladada a la cárcel de Paraná.
 
Los casos: 
 
El 9 de septiembre de 2017 muere Genaro Fortunato de 25 años. En ese primer momento se sabía que la pareja había ido a bailar al bar “La Mona” de San Rafael y a la salida, Julieta Silva lo atropelló. El joven murió en el acto por aplastamiento de cráneo. Un cuidacoches dijo que la pareja estaba discutiendo y que la joven había atropellado al rugbier de manera intencional.
 
Posteriormente, el 12 de septiembre la fiscal imputó a Julieta Silva por "homicidio doblemente calificado por el vínculo de pareja y su comisión por alevosía y en concurso ideal", por lo que quedó detenida y fue trasladada a la penitenciaría de San Rafael.
 
Tres meses después se conoce el caso de la muerte de Fernando Pastorizzo, un chico de 20 años que fue asesinado de dos disparos por Nahir Galarza, su novia. 
 
La joven, que confesó haberle disparado mientras viajaban juntos en una moto, por lo que fue imputada por homicidio doblemente agravado por el vínculo y el uso de arma de fuego. El arma era del padre de Galarza, que es funcionario policial. Los estudios balísticos arrojaron que el primer disparo que efectuó Nahir Galarza fue “por la espalda y casi a quemarropa”.
 
Similitudes: 
 
Dos novias acusadas: 
 
Ambos casos tuvieron un alto impacto mediático, primero por que lo "común" son los femicidios, y cuando los casos resultan "al revés" la conmoción es aún mayor. Además, Julieta Silva era una empresaria conocida en San Rafael, provincia de Mendoza, mientras que Nahir Galarza era una joven rubia de cabello largo y con un cuerpo trabajado. Aseguran que ambas relaciones eran "enfermizas". 
 

 
¿Eran novios o no?:
 
La otra similitud entre ambos casos es el debate respecto a si eran o no pareja estable. En el caso Pastorizzo, se confirmó que mantenían una relación de larga data e incluso habían viajado juntos a Brasil. Para el abogado de la familia Fortunato, Tíndaro Fernández, la pareja de Julieta y Genaro estaba “consolidada” con viajes a la ciudad de Mendoza y San Luis, presentación del vínculo ante el círculo íntimo de ambos, con chats sobre un futuro de convivencia y hasta planes de un hijo.
 
En cambio, la defensa de Silva describe una relación incipiente, “apenas unos meses saliendo”, argumenta. En su declaración testimonial, la acusada de matar a su novio mencionó que llevaban cuatro meses de relación.
 

 
Muertes en la madrugada:
 
Las muertes de los jóvenes Fortunato y Pastorizzo ocurrieron de madrugada. El testigo central de la historia de Nahir fue un remisero, que escuchó el segundo disparo y encontró a Fernando moribundo junto a su moto. En el caso de Mendoza, el testimonio crucial es el de un cuidacoches del boliche que le hizo señas a Silva para que se detuviera porque su novio había caído al asfalto después de intentar subirse al auto en el que ella huyó. 
 
"Fue un accidente" y "no lo quise matar":
 
Es cierto que Nahir le pegó dos tiros a su novio con la pistola de su padre policía y casi no hubo duda de su intencionalidad y premeditación. No obstante, durante el juicio uno de los principales ejes de la estrategia de su defensa fue que la chica no quiso matar a su novio, sino que se le escaparon los dos balazos.
 
En el caso del homicidio de Genaro, en el arranque de la investigación, el 9 de septiembre del año pasado, la fiscal Andrea Rossi consideró que Silva quiso matar a Fortunato. No obstante, Julieta se defendió asegurando que por la lluvia y sus problemas de visión (sufre astigmatismo y esa noche no tenía puestos sus lentes) no pudo ver a Genaro en el suelo. Dos meses después, un tribunal retiró las dos agravantes (vínculo y alevosía) de la imputación y le otorgó a Julieta la prisión domiciliaria.
 
 
Las penas: 
 
La Justicia aún no confirmó la condena a prisión perpetua de Nahir Galarza por matar a su novio, Fernando Pastorizzo. Sin embargo, la Cámara de Casación hizo lugar a un pedido para que la joven sea reubicada y ahora será trasladada a una cárcel común en Paraná. Se estima que el cambio de lugar de detención se podría hacer efectivo entre fines de esta semana o el transcurso de la próxima.
 
Nahir estuvo detenida desde el 2 de enero en la Comisaría del Menor y la Mujer de Gualeguaychú y su deseo era ser alojada en una cárcel local, para estar cerca de su familia.
 
El 3 de julio de este año Galarza fue condenada a prisión perpetua por matar de dos balazos a su novio, el 29 de diciembre del año pasado. 
 
 
En cambio a Julieta Silva le fue "mejor". La joven fue condenada a tres años y nueve meses de prisión y a ocho años de inhabilitación para conducir, por atropellar y matar el 9 de septiembre de 2017 a su ex pareja, el rugbier Genaro Fortunato, en las afueras de la disco Mona Bar de San Rafael, Mendoza.
 
En la última jornada del juicio Silva no hizo uso de sus últimas palabras, mientras que sí lo hizo la madre de la Fortunato, que le habló directamente a la acusada de matar a su hijo: "Él te quería, espero que Dios le dé paz a tu alma". Finalmente, tras un cuarto intermedio, el Tribunal Penal Colegiado Nº1 de San Rafael, a las 14:37 dio a conocer la decisión de condenarla por "homicidio culposo agravado".
 
Miguel Fortunato busca alguna explicación lógica, pero no la encuentra. Y entonces desespera. El fallo del Tribunal Colegiado N°1 de San Rafael, que consideró que la muerte de su hijo Genaro fue un accidente de tránsito y condenó a 3 años y 9 meses de prisión a Julieta Silva, descolocó a este ingeniero electromecánico de 59 años: "No entiendo nada de lo que está pasando".
 
El fiscal Fernando Guzzo había pedido 14 años de cárcel efectiva por "homicidio agravado bajo emoción violenta", y el abogado de la familia Fortunato solicitó perpetua o 20 años de prisión por "homicidio con dolo eventual agravado por el vínculo". Sin embargo, para los jueces Silva no tuvo intenciones de matar a Fortunato.

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