Ronaldo se convierte en el quinto inversor extranjero en un equipo de fútbol de la actual Primera División, y en el cuarto que se convierte en propietario. Peter Lim es dueño del Valencia, y Cheng Yansheng, del Espanyol. Además, City Football Group adquirió, junto a Pere Guardiola, el 88% del Girona. A ellos se les suma el Atlético de Madrid, que tiene en su capital al inversor israelí Idan Ofer, con el 32% el club.
Suárez también precisó que la venta de sus acciones no responde a una mera “cuestión económica”, sino que “apostó” por él por la repercusión que otorgará al club y porque no podría haber “mejor capitán para gobernar esta nave. De todas las opciones esta era la primera, pues llevará al club a una dimensión que no soñaba”, confesó Suárez. Por su parte, Puente recordó las bodas que se ofician en el Salón de Recepciones del Ayuntamiento porque “algo de enlace” ha tenido el evento que la estancia ha acogido este lunes entre el Real Valladolid y Ronaldo Luiz Nazario. A los 90 años que ha cumplido el club este año y a la cifra récord de 20.000 socios, cuando “aún no se han apagado los ecos del brillantísimo ascenso del equipo” ahora hay que sumar la apuesta de Ronaldo, “leyenda viva del fútbol mundial”, por este club “insigne”.
La llegada de Ronaldo al Real Valladolid, ha agregado el regidor, supone una oportunidad “preciosa” que terminará de marcar 2018 en “letras de oro”, y contribuirá a que deporte y fútbol sigan siendo “catalizadores de emociones y pasiones. Ha sido un año redondo para el Real Valladolid”, resumió Puente, quien también ha mostrado su “tranquilidad” ante la decisión de que Carlos Suárez siga colaborando para que esta etapa sea “exitosa y estable” tanto deportiva como económicamente con el fin de “seguir alimentado la pasión del equipo”.
La cercanía entre este entorno vinícola y el Valladolid fue una constante estos años. De hecho, José Moro, que pasó a dirigir la empresa tras la muerte de su padre Emilio, fue vicepresidente del club durante un año hasta su dimisión el 21 de junio. Su papel en esta operación se antojaba clave, ya que el empresario esperaba hacerse con un 15% de las acciones a cambio de un préstamo personal que le había concedido la temporada pasada a Suárez, junto a José Luis Losada, ex director general del Banco Gallego y también vicepresidente. Eso podía provocar que el presidente no tuviera la mayoría necesaria para acometer la venta, pero el obstáculo fue sorteado en estos últimos días después de que Suárez lograra aumentar su paquete accionarial hasta el 66%, lo que le ha permitido asegurarse la mayoría sin depender de Moro, con el que no mantiene una buena relación.