En el promedio de todo el país, trimestre a trimestre, la pobreza osciló entre el 27% y el 29% llegando a superar el 31% en el 2do. trimestre del año pasado. La indigencia se movió alrededor del 5% de la población total del país. Pero es en el conurbano bonaerense donde se verifican –durante los 5 trimestres analizados- los más altos niveles de pobreza e indigencia.
Las causas hay que buscarlas en las diferencias sustanciales entre el avance de los precios de las Canastas Básicas y los aumentos otorgados a los salarios.
Según el relevamiento de precios de las Canastas Básicas del IBP/ISEPCI, y del Índice de Salarios publicado en mayo pasado por el INdEC, en ningún caso los aumentos promedios de los salarios, ya sean públicos o privados, registrados o no registrados, alcanzan a cubrir los aumentos de precios de los alimentos registrados durante el último año.
Sin dejar de tener presente que estábamos en presencia de un período de crecimiento de la economía, a lo largo de los últimos 4 trimestres, la cantidad de puestos de trabajo permaneció estable con un leve crecimiento, pero el empleo en blanco (registrado) proporcionalmente decreció, mientras que fue el no registrado (en negro) el que creció.
Siguiendo evolución del empleo es importante observar el desarrollo de las tasas de desocupación. Según las cifras oficiales, los porcentajes comparados entre los mismos trimestres de los dos últimos dos años (2016 recesivo, 2017 en crecimiento) los niveles de desocupación no variaron mucho.
El 7,2% de desocupación del 4to. trimestre 2017, celebrado por el gobierno como el más bajo de los últimos tiempos, no fue muy diferente al 7,6% de igual período del recesivo 2016. Mientras que al igual que con los índices de pobreza, indigencia y trabajo en negro, los más elevados están en el conurbano bonaerense.
Los propios anuncios del gobierno para este 2do. semestre del año predicen una fuerte caída de la actividad económica. Todas las tendencias negativas para los sectores de menores ingresos que estuvieron presentes en el período de crecimiento, (incluidos los primeros tres meses de 2018) seguramente se van a profundizar de aquí en adelante.
Poco se había ganado en el 2017, mucho se seguirá perdiendo en 2018.