Además, frente a junio se registró un descenso de 4,4% (en la medición con estacionalidad), mientras que en los 7 meses del año se acumula aún un leve crecimiento de 0,1% frente a igual periodo de 2017.
Según CAME, los 11 ramos relevados declinaron en la comparación anual. Las bajas más acentuadas se dieron en fabricación de Productos Eléctrico-mecánicos, Informática y Manufacturas (-13,5%), Papel, cartón, edición e impresión (-10,6%), Productos de Madera y Muebles (-10,2%), “Productos de metal, maquinaria y equipo” (-7,9%), “Calzado y marroquinería” (-7,4%), “Material de Transporte” (-6,6%), “Productos textiles y prendas de vestir” (-6,3%), “Alimentos y bebidas” (-6,0%), “Productos de caucho y plástico” (-5,6%), y “Productos químicos” (-4,3%).
El rubro donde más proporción de empresas progresaron en la comparación anual fue ‘Indumentaria y Textil’ donde el 36% de firmas tuvieron crecimiento, aunque 12 puntos menos que en junio (48%). Algunas empresas de este sector se vieron favorecidas por el encarecimiento de las importaciones, pero por ahora eso sólo está permitiendo contener un derrumbe más fuerte de la producción en un mercado donde el consumo se encuentra muy retraído.
La industria se encuentra trabajando con una alta capacidad ociosa: el uso de la capacidad instalada volvió a caer en julio, a sólo 57,9% (desde el 64,3% en marzo, el 62% en abril, 60,5% en mayo y 59,8% en junio).
Un dato que surge de la encuesta, es que a pesar de las ventajas impositivas que trae la Ley Pyme, por diferentes razones solo el 21,1% de las industrias está utilizando sus beneficios.
Y si bien hay un 7% que si bien se inscribió, ya no puede acceder a los beneficios porque como consecuencia de la situación económica, ya no cumple los requisitos.