Mendoza afirma que la Virgen de la Rosa Mística, originalmente se encontraba en su casa en la pequeña ciudad, pero desde entonces se ha trasladado a la iglesia del pueblo.
Asimismo sostuvo que ha presenciado sucesos similares antes de incluir lágrimas, algunas veces hechas de cristales o un líquido rojo sanguinolento, en la cara de la estatua varias veces en el último año.
También dijo que la Virgen María lo visitó en un sueño la noche anterior a la primera vez que presenció el "milagro", pensando que era una especie de castigo y que estaba "asustado".
Aunque los lugareños están divididos sobre si las afirmaciones son verdaderamente un milagro, algunos dicen que la estatua está llorando por el debate sobre la despenalización y legalización del aborto en Argentina.
El año pasado, los fieles viajaron a la ciudad de Los Naranjos, también en Argentina, para ver un milagro similar, pero en esa oportunidad fue la Virgen de la Inmaculada concepción que comenzó a llorar un líquido similar a la sangre.