Un nuevo estudio del Departamento de Información Agroeconómica (DIA) de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA) anticipa que. teniendo en cuenta la relación insumo-producto y el poder adquisitivo entre los distintos granos, el actual contexto favorece la rotación trigo-soja, o sea el empalme directo en los surcos entre una y otra, cuyos ciclos son más cortos que los del maíz, de modo que un mayor costo financiero condiciona los planes de siembra del productor para la campaña 2018/19 en un contexto de elevadas tasas de interés.
El informe señala que a julio de 2018 la ecuación insumo/producto ha disminuido 22% interanual para trigo y 16% para soja, mientras la relación soja/maíz se encuentra en torno a las 1,8 toneladas, cerca de las 1,9 toneladas promedio de los últimos 4 años.
Pero está reservado al trigo el desquite de la cruenta sequía que diezmó la peor cosecha gruesa, sobre todo en soja y maíz, de los últimos 50 años y provocó que se perdieran ingresos por u$s 8000 millones.
Las pizarras internacionales previas a la cosecha contienen buenas y malas noticias para el productor local.
-De las 1ras, 4 meses antes de la recolección se llevan contratadas ventas de trigo adelantadas por 3,6 millones de toneladas (40% más que hace un año) a valores superiores a US$220 la tonelada, cuando el año pasado estaban en US$175.
-De las 2das, la guerra comercial entre USA y China está haciendo retroceder la cotización de la soja a US$250 la tonelada, si bien la perspectiva apunta a que Argentina podría cubrir faltantes mediante contratos individuales en mejores condiciones.
La gran Moreno
En plena ola de calor en el Hemisferio Norte, el gobierno ucraniano acaba de anunciar el cierre de las exportaciones de trigo luego de calcular una caída de 3 a 4 millones de toneladas en la producción. La repercusión en el mercado de Chicago fue inmediata: aumentó US$10 la tonelada.
Se abre la oportunidad a Argentina para abastecer esos faltantes. Como los países africanos, con Egipto a la cabeza, se empezaron a mover en la búsqueda de proveedores alternativos del trigo, la cotización del cereal en el mercado argentino operó desde temprano casi al límite de suba diaria, con un ascenso de US$7,9 por tonelada.
La agencia estatal GASC de Egipto adquirió recientemente unas 240.000 toneladas procedentes de Rusia y Rumania. Bajo su sistema tradicional de licitaciones, Argelia sale a la búsqueda de 360.000 toneladas. de origen opcional.
La Bolsa de Cereales es optimista en cuanto a la disponibilidad exportable del país, ya que la producción puede llegar a los 20 millones de toneladas y el 76% del cereal implantado presenta un estado hídrico entre adecuado y óptimo; más del 46,8 % mantiene una condición de cultivo de buena y excelente.
La expectativa de tales proyecciones levantaron el ánimo presidencial. Aun con las sevicias climáticas, el ingreso neto integral de divisas generado por los sectores “oleaginosos y cereales” y “otras actividades primarias”, en el 1er semestre de 2018, había sido de US$ 14.340 millones (M), la mayor parte representado por exportaciones de cereales, biodiesel, harina, aceite y porotos de soja.
En 2do lugar se había ubicado el eslabón siguiente, “alimentos y bebidas”, con US$ 2.654 M netos ingresados, mientras que el 3er lugar correspondió al sector minero, con US$ 1.473 M, según el último Balance Cambiario publicado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Macri decidió sentarse a las mesas sectoriales de competitividad vinculadas a la actividad agraria y de agroindustria, como la de canes y la de maquinaria agrícola, en esa última en 2 oportunidades: la reunida en Las Parejas, Santa Fe, a fines de abril, y la más reciente, la que congregó a la Asociación de fabricantes y distribuidores argentinos de tractores y otros equipamientos agrícolas, viales, mineros, industriales y motores (Afat), sita en la circunvalación sur de la capital cordobesa, donde se erige la agropartista pyme Sohipren, que emplea a 146 trabajadores y posee un perfil altamente exportador (a más de 30 países y provee a varias fábricas de tractores y de cosechadoras) que fabrica equipos oleohidráulicos.
De acuerdo a datos del Ministerio de Producción, el sector exporta anualmente por US$ 255 millones, o sea el 15% de la producción, a países como Brasil, Uruguay, Estados Unidos, Chile y Alemania, pero tiene potencial en autopropulsados y sembradoras por US$ 100 millones e implementos, partes y otras máquinas por US$ 600 millones.
El gran espaldarazo para la internacionalización recibido por la actividad nacional fue el reciente desembarco de la principal multinacional de maquinaria agrícola, John Deere, para tomar el control de una de las más emblemáticas marcas argentinas del rubro, Pla.
Las mesas de competitividad para diferentes sectores de la agroindustria llevan poco más de 18 meses de puestas en marcha.
Entre sus logros muestran:
-apertura de nuevos mercados,
-implementación de controles fiscales para reducir la evasión en la actividad, y
-simplificación de trámites y alivio impositivo.
Desde el primer encuentro en enero de 2017, la mesa de ganados y carnes, que reúne a 25 eslabones de la cadena, ya estuvo 7 veces con Macri, en el marco de un calendario que prevé cónclaves cada 60 días.
El gran objetivo de hacer que la carne argentina vuelva a ser competitiva tanto en el mercado interno como en el exterior.
El jefe de Estado sigue también atentamente la evolución de la balanza turística, cuyo déficit redujo la devaluación a US$ 588 M versus US$ 873 M de igual mes del año pasado. Si bien en los 1ros 6 meses la balanza cambiaria del sector turístico registró un déficit de US$ 5.544 M, parecido a los US$ 5.607 M del mismo período de 2017, las vacaciones de invierno revirtieron la tendencia del viaje al exterior a los destinos de la amplia geografía nacional e inclusive dieron vuelta el sentido de los tours de compras de afuera hacia adentro.
Los demás grandes sectores generadores de bienes de la economía argentina consumen muchísimos más dólares de los que generan y son subsidiados, en términos cambiarios, por el sector agroindustrial.
A falta de consumo interno, el ministro de la Producción Dante Sica procura que activen en lo que puedan el comercio exterior con la idea de que las plantas continúen en funcionamiento afectando lo menos posible el empleo.
La reciente encuesta industrial encendió todas las alarmas, ya que mostró fuertes caídas en sectores, como refinación del petróleo (-19,9%), automotriz (-11,8%), caucho y plástico (-11,1%), metalmecánica (-10,9), textil (-10,8%), sustancias y productos químicos (-10,0%), y tabaco (-9,7%),
Las únicas que subieron fueron las industrias metálibásicas, con el 9,8%.