Y cuando regresó a Barcelona no fue para sumarse a la pretemporada del equipo culé, sino que tuvo una fugaz estadía para volver a irse con #familiade5 a Ibiza a continuar con el scrum de descanso, mezclado con un replanteo de su inmediato futuro como jugador, esposo y padre, luego de sufrir una interpelación en su hogar por dispersos compromisos que lo mantienen alejado, física y mentalmente. El principal: la selección argentina, donde lo convocan de 3 a 4 días al mes como mínimo para cumplir con amistosos, copa América, eliminatorias y el propio Mundial cada 4 años, además de ser visitado asiduamente por los técnicos, consultado y blanco preferido, para bien y para mal, de la prensa.
No es lo único que tiene que atender en su nutrida agenda deportiva y de relaciones comerciales y públicas: el contrato por salarios y convenios publicitarios que firmó con Barcelona hasta 2020/21 implica no sólo entrenar, concentrar y jugar los partidos por las distintas ligas, sino que lo obliga a participar en las movidas de marketing e institucionales del club, ineludibles dado su atractivo como ídolo global.
Pero, además, sus propios compromisos comerciales con Adidas, principalmente, y también con Gatorade, Pepsi, Ooredoo, Huawei y Hawkers, además del parque temático en la ciudad china de Nanjing basado en él, Messi Experience Park, suelen insumirle no pocas energías, aunque claro que muy bien remuneradas.
La frustración con el seleccionado en Rusia habría sido causa y efecto, simultáneamente, de la crisis de pareja que semejante dispersión le ocasionó, sumada a los dolores de cabeza que le provoca el proceso judicial por evasión que le siguen a él y a su padre y representante, Jorge Messi, en el Viejo Continente, de difícil digestión también para Antonella, quien responsabiliza al suegro de esos sinsabores, lo mismo que le cuestiona ante el marido el alto grado de exposición al que lo someten las relaciones que mantiene en la alta conducción de la AFA con dirigentes que usan y abusan de su prestigio.
La consecuencia de la interna familiar desatada habría sido que, mientras Lionel retomaba las vacaciones en Ibiza, su padre informaba al vicepresidente 1ro. de la AFA, Daniel Angelici, con quien mantiene un trato de confianza, la decisión de no continuar siendo parte del plantel de la selección argentina, si bien aún queda la duda cuándo se oficializará el anuncio y cómo se hará, según ratificó la empresa de Marketing Deportivo Euromericas Sport Marketing.
El duelo con Ronaldo
El diseño de una nueva estrategia para los años que se avecinan, y que signarán el final de su carrera, incluyó que se instalara en la prensa italiana la chance de que Messi deje el Barcelona, como recientemente hiciera Cristiano Ronaldo con el Real Madrid, para emigar al Inter a revalidar en el Calcio la rivalidad que ambos astros (y sus respectivos sponsors Adidas y Nike) construyeron en España, y que explotan en lo personal a través de suculentos contratos comerciales.
Fue sugestivo, en ese contexto, una foto subida por Cristiano en Instagram en una que se lo ve en una tienda de Nike y en el mensaje dice: “mirando algunas de mis zapatillas”, cuya marca es clásica rival de la auspiciante de Messi, Adidas. Arriba de una repisa se distingue una remera que sobre el pecho dice “the GOAT”, que significa cabra en inglés, o que es el acrónimo de “greatest of all time” (“el más grande de todos los tiempos”).
Sería una especie de mojada de oreja como réplica a una entrevista de la revista estadounidense Paper al rosarino, que en la portada incluyó una foto junto con una cabra y el título “Lionel Messi GOAT”.
El diario turinés Tuttosport se basó para tirar la especie del pase de Messi al Inter en declaraciones de Tronchetti Provera, director general de la marca de neumáticos Pirelli, patrocinador del club desde hace años.
El dirigente cree posible que el grupo chino Suning (propietario del 70% del club) considere realizar una megaoferta por el rosarino para que deje el Blaugrana: "¿Messi? ¿Cómo decir que no a Messi? Espero que Suning, mientras se lo permita el Fair Play Financiero, pueda hacer una gran contratación", señaló.
El cruce de península para optimizar ingresos y no tener que preocuparse más por la selección argentina, ni contener a una dirigencia que no le deja respiro, ni dedicarle más tiempo a los permanentes viajes, parece ser el diagrama elegido por la familia Messi para afrontar la etapa final en ciernes de su carrera, antes que consagrarla a una despedida en el Mundial Qatar 2022.
“Fueron muchas las frustraciones deportivas, los años pasan y las críticas aumentan cada vez más, no sólo desde el interior de la AFA, del periodismo en su mayoría en Argentina y el mundo entero, en especial en España”, señala Euromericas Sport Marketing, en cuya última encuesta de opinión queda reflejado que el 67% del público opina que Messi debería dejar la selección, siendo este el momento más propicio, mientras que el 74% lo culpa de la temprana eliminación en el Mundial de Rusia.
Afirma el reporte que Messi jugó su última ficha en un contexto de tensión permanente en los entrenamientos y en los vestuarios de Rusia, en donde comandó, junto a su padre y Javier Mascherano, desde la logística fuera de la cancha hasta la decisiones de cómo debía formar el plantel el técnico.
Puntualiza que “había perdido la fe en el equipo comandado por el DT Sampaoli con el cual no coincidía en el esquema de juego que propuso”.
Gerardo Molina, profesor emérito y especialista en Marketing Deportivo, escribió: "En Ibiza entre el sol de sus hermosas playas y el furor de los fans, es consultado en presencia de su familia, que lo acompaña en pleno, sobre las compras que hace su equipo Barcelona, la renovación de su contrato y no deja de escuchar las múltiples ofertas que realiza la AFA para evitar que renuncie, dejándole un conjunto de opciones, en paralelo en el abordaje de la decisión de saber qué técnico elegir y conocer cuál será el equipo que convoque. ¿Habrá nuevo proyecto y renovación o continuidad finalmente?”, se termina preguntando.