Los 425.655 puestos de trabajo de la construcción registrados al cabo de los 1ros cuatro meses constituyen una baja general del 0,2% mensual, de acuerdo con los últimos datos del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (Ieric).
Se notó un aletargado ritmo en los desarrollos inmobiliarios por el alza de la tasa de interés, del dólar y de los costos, pero en realidad como el cambio de la tendencia ocupacional en el sector lo encabezaron firmas con plantel igual o superior a los 500 puestos de trabajo registrados, se infiere que ha sido consecuencia directa del freno a las grandes obras públicas.
El recorte de $30 millones anunciado por el ministro de Hacienda y Finanzas, Nicolás Dujovne, representa aproximadamente un 15% del presupuesto asignado a la obra pública de este año, que ronda entre los $180.000 millones y $200.000 millones para todos los rubros (infraestructura, vivienda, viales, energía, saneamiento etc), de modo que las matemáticas auguran una baja de entre 10 y 15 mil puestos laborales.
Se llega al mismo resultado contractivo de la inversión pública por el lado del salario: el promedio de abril para los trabajadores registrados de la construcción (de $ 19.441), mostraba una expansión del 3,4% mensual y del 39% interanual), e involucra la incidencia ascendente que tuvieron las remuneraciones medias a altas, así como refleja el impulso de obras de envergadura que requieren operarios más calificados.
Pero no sólo en la etapa recesiva que comienza con el 2do. semestre peligra el nivel de empleo en 2 las principales fuentes de trabajo, como la automotriz y la de la construcción.
Las bajas se sucedieron, asimismo, entre el total de 1.187.000 empleados que registran las industrias manufactureras, los 1.184.000 del comercio y reparaciones, 852.000 de actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler y 562.000 de transporte, almacenamiento y comunicación.
Bienvenida recesión
En ese conjunto se visualizó en junio el aperitivo de la retracción. Según INdEC, la actividad industrial declinó el 1,2% en comparación interanual, con regiones más comprometidas, como Santa Fe, en que llegó al 3,4%.
Informes internos de la UIA consignados por BAE Negocios advierten a la dirigencia fabril que la contracción en los puestos de trabajo se multiplicó desde el inicio de la gestión de Mauricio Macri a un promedio de 3.000 por mes, que para fin de año se convertirían en más de 90.000 la caída.
Coincidentemente, la CTA estimó en casi 80.000 los puestos resignados en comparación a septiembre de 2015. Nada más que la UOM acusó en ese lapso 28.000 despidos y 22.000 suspensiones.
Las consecuencias de recostar los ingresos del modelo económico en el agro (poco dinámico en la generación de empleos en blanco), en el sobreendeudamiento, en la apertura importadora y simultáneamente haber descuidado la industria y el comercio vernáculos afectaron directamente los ingresos tanto de la población asalariada como del 40% que engrosa las filas de la informalidad.
La inflación en alza, retroalimentada por la devaluación y los tarifazos, erosionó el poder adquisitivo de los trabajadores regidos por las convenciones colectivas, pero también interesa la recaudación del 40% de cargas sociales que aportan al sistema, más lo que se llevan las ART, las aseguradoras de vida y los sindicatos.
El abogado especialista en Derecho Del Trabajo, Juan Pablo Chiesa, desmenuzó la producción fiscal y cuasi de cada empleado registrado: 17% retenido de su haber, al que se llega con 11% de jubilación; 3% PAMI y 3% obra social, además de la cuota sindical obligatoria.
Las contribuciones patronales a la seguridad social, por cada empleado, suman 23%: jubilación 10,17%; Anses 4,44%; PAMI 1,5%; Fondo N. de Empleo 0,89% y obra social el 6%.