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Vivir sin techo: La situación de los 'homeless' en Berlín, Londres o París

Las ciudades del 1º mundo tienen cada vez más personas en situación de calle, sin un hogar cálido donde llegar de noche, sin una ducha caliente y un plato de comida. Estados Unidos piensa en cómo utilizar tecnologías como blockchain para identificar a los 'homeless', formas de otorgarles acceso al agua corriente, y repiensa en cómo deben ser los refugios. Además, ¿cuánto deberían contribuir las corporaciones en estos esfuerzos? Berlín paga a los inmigrantes homeless por volverse a sus países. En Londres muere 1 persona en situación de calle cada 2 semanas -se hace hincapié en la falta de acceso a los servicios de salud mental-. 3.000 personas duermen cada noche en las calles de París, según el 1º censo que hizo la ciudad -se cree que la cifra es mayor-.

En 2017, la polación 'homeless' (que vive en la calle) de Estados Unidos, aumentó por 1º vez desde la Gran Recesión. Esto se debe a la crisis de vivienda que se desató en la costa oeste, según el Reporte Evaluatorio Anual sobre Homeless que el departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano le entrega al Congreso de Estados Unidos.

El estudio encontró que 553.742 personas habían pasado una noche en la calle en enero de 2017, un incremento del 0,7% con respecto al año anterior. El desafío mayor, apunta el portal CityLab, está en las ciudades más grandes y caras. Nueva York y Los Ángeles reúnen casi un cuarto de la población homeless de USA. Los Ángeles lleva la delantera: aumentó un 26% en 2017.

CityLab  -una web que aporta historias que buscan informar e inspirar a quienes están diseñando las ciudades del futuro-, exploró, durante el último año, varias potenciales soluciones. Entre ellas:

1. Utilizar nuevas tecnologías como el blockchain para identificar a las personas en situación de calle.
2. Otorgar acceso al agua corriente a los homeless.
3. Repensar los refugios para ellos.

Mientras tanto, al tiempo que algunas de las ciudades más caras y desiguales de USA luchan por mantener la vivienda asequible, surgen nuevas preguntas sobre cuánto deberían contribuir las corporaciones más grandes en ese esfuerzo. En Seattle, por ejemplo, una propuesta para aprobar un impuesto que financiaría la vivienda asequible y las iniciativas para los que están en situación de calle, se vovió el centro de una disputa entre los líderes de la ciudad y las coporaciones -en particular, Amazon-.

Berlín es otra ciudad que se pregunta cómo hacer para lidiar con crecientes comunidades de homeless que viven en sus parques. Muchos de ellos son inmigrantes de Europa del Este. La ciudad no tiene estadísticas oficiales sobre la cantidad de homeless que viven allí, explica el portal The Local, sin embargo, estimados de entidades de caridad sugieren que esta ha ido subiendo agudamente en los últimos años. Algunos de los inmigrantes homeless que viven en los parques tienen trabajos, pero simplemente no encuentran un lugar asequible donde vivir. Los políticos locales están elaborando respuestas, algunas con soluciones severas.

Según Feargus O'Sullivan, de CityLab, Berlín le ha estado pagando a los migrantes homeless por irse del país. En 2016, el estado alemán envió a 110 migranes europeos de vuelta a sus países de residencia, con fondos provistos por la ciudad en la que estaban durmiendo.

"Puede parecer duro, pero en última instancia razonable, financiar a la gente en esta situación para que se repatrien voluntariamente cuando, como ciudadanos europeos, tienen un derecho legal a estar en Alemania. El problema, sin embargo, no es sólo que la gente en esta situación puede regresar a Alemania cuando lo desee. Es también que la gente homeless en Berlín que está dispuesta o que puede irse a casa, es, a menudo, una pequeña minoría", explica O'Sullivan.

En 2017, la cantidad de gente que duerme en las calles de Londres alcanzó un pico máximo. Más de 4.500 personas fueron encontradas durmiendo en la calle en cualquier noche durante el otoño de ese año -una cifra que se a más que duplicado desde 2010-. 

En otra noticia escalofriante, un homeless muere cada 2 semanas en Londres, revelan cifras de junio de 2018 levantadas por el diario Independent, que desataron llamados urgentes al Gobierno británico a que revisara el por qué sucedieron estas muertes y mejorara el servicio de apoyo de salud mental.

Los números provienen de la organización de caridad St Mungo. Entre 2010 y 2017, 158 personas que dormían en las calles de la capital murieron, lo que los que llevan adelante la campaña nombraron como "nada menos que un escándalo nacional". El análisis de los datos muestra un incremento empinado en la proporción de personas que murieron que tenían problemas de salud mental, que subió del 29% en 2010 al 80% en 2017.

El estudio también arrojó que el 70% había dicho que el acceso a los servicios de salud mental se había vuelto más difícil en los últimos 5 años. Estudios previos habían mostrado además que aquellos que duermen en la calle eran 17 veces más probable que fuesen víctimas de violencia y 15 veces más probable que hubiesen sufrido abuso verbal, en comparación con el público general.

En febrero de 2018, salieron datos del primer censo que París hizo en su historia sobre la gente viviendo en situación de calle. Al menos 3.000 personas duermen en las calles de París, surgió, aunque las autoridades advirtieron que probablemente el número sea una subestimación, apunta el portal The Local.

A nivel nacional, apunta Paul McQueen de The Culture Trip, estadísticas del año 2012 estimaron que había 141.500 personas viviendo sin refugio en Francia -un incremento del 44% desde 2001-. Casi la mitad de las personas que vivían en la calle tenían entre 30 y 49 años, el 26& tenían más de 18 años y el 25%, más de 50. Las mujeres representaban el 38% de la población homeless y había alrededor de 30.000 niños creciendo sin un hogar.

En 2016, un estudio más amplio de la Fundación Abbe Pierre, encontró que 3,8 millones de personas vivían en lugares inadecuados y 12,2 millones habían sido afectados por la crisis de vivienda. Otro estudio de 2016, de INSEE, encontró que el 14% de los homeless franceses tienen educación universitaria y 1 de cada 10 tienen un diploma secundario.

Concluyó que el nivel educacional ya no es una garantía de estabilidad. El dato más chocante de todos: un promedio de 480 personas homeless mueren en las calles de Francia cada año, aunque se cree que la cifra exacta podría der 6 veces más alta. En la 1º semana de 2017, se habían registrado 9 muertes.

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