La titular del Senado, que la semana pasada organizó una foto frente al Congreso con legisladores y ministros que se oponen al aborto, negó que la interrupción del embarazo sea "una decisión de cada mujer porque es decidir sobre otra vida, no sobre tu cuerpo".
"Tenemos mujeres que mueren por abortos mal practicados, es un tema de salud pública que existe, pero no acepto que para mejorar esta situación estemos coartando la vida de otro", afirmó Michetti, quien definió su postura "desde un humanismo recalcitrante, que no tiene que ver con religión sino el primer derecho es el derecho la vida".
"Con el privilegio de haber podido a vivir siento que no tengo ningún derecho para decidir sobre la vida de los demás", agregó.
Aunque admitió que en los países en los que se legalizó el aborto bajó la mortalidad materna, dijo que en ninguno "se eliminó el aborto clandestino con esta medida", en contraposición con las declaraciones del ministro de Salud, Alejandro Rubinstein, en el plenario de comisiones de Diputados realizado días atrás.
Además, calificó a la adopción como "una maravillosa opción pro-vida" y se preguntó: "¿Qué pasaría si esa chica, con el debido acompañamiento, pudiera dar a luz y pudiera dar ese bebé para ser adoptado?".
En esa línea marcó que es necesario intensificar las políticas de educación sexual y reparto de anticonceptivos para "ir educando cada vez para que no exista ningún tipo de aborto".
"Ir a favor de la vida es ir a favor de la naturaleza", resumió la vicepresidenta.