La multinacional cordobesa advirtió que el acuerdo salarial vigente ya había contemplado un aumento del 24% respecto a los básicos vigentes a abril del año, pasado para las remuneraciones de todas las categorías, a abonarse un 12% desde mayo y el restante 12% a partir de septiembre del año pasado, y que no estaba en sus planes reconsiderarlo.
En el caso de sanidad, existe una presión muy fuerte de la cartera de la Producción, a cargo de Francisco Cabrera, para evitar el traslado a la cuota de las prepagas (reguladas por el Estado) de los incrementos salariales que se dispongan, dada la sensibilidad del Índice de Precios al Consumidor (INdEC) para captarlo.
La perspectiva es que con la inflación de mayo y junio, el semestre termine deglutiendo la pauta del 15%, recalculada por la mesa chica de la economía para todo el año y que anunciara el 28 de diciembre el jefe de Gabinete Marcos Peña.
Es la secuela que dejaron la corrida cambiaria y las medidas adoptadas por el Banco Central para enfrentarla, como que el dólar se deslice a $25 y la tasa de interés al 40%, cuyas consecuencias aún están aterrizando en las listas de precios o esperan el turno para hacerlo en las próximas semanas.
Venían en primera fila en la cola en las planillas de los costos el tarifazo complementario de comienzos de mes, la indexación de arrastre, el estirón inicial del dólar, el posterior y la tasa de interés.
Conteste del festival de remarcaciones en ciernes, la gobernadora María Eugenia Vidal emitió veladas advertencias a los formadores de precios, en especial de la alimentación, para que moderen los aumentos y buscó acercamientos con entidades de base para exteriorizar una creíble preocupación oficial por las economías hogareñas.
En el top 10 de categorías de productos que más aumentaron en la 1ra quincena de mayo, según consigna el reporte de Focus Market que registró el Scanntech (lector de código de punto de venta) en 515 puntos de venta en todo el país, se encuentran la harina (+15,3%), pastas secas (+7,7%), galletas (+2,7%), gaseosas (+3,3%), cervezas (+3,9%), yerbas (+4,2%), aceite (4,2%), queso untable (+4,1%), detergente (+2,5%), pan de molde (+2,1%), lámparas (+9,3%) y flanes (+6,7%).
Todos visten las góndolas de los supermercados y los dedos alcanzan para contar las fuentes de entrega concentradas, con lo cual la mandataria no habrá tenido demasiados problemas en enterarse quiénes son. Por las dudas, van un par de nombres: Unilever y Procter & Gamble con el 10%.
Vuelta la burra al trigo
La revalorización cambiaria del trigo impactó en la harina y de ahí en galletitas, panificados, pastas, que para la 2da mitad de mayo tienen en carpeta 5/7%. Las oleaginosas trasladan la incidencia a los aceites, que tienen un 20% pendiente, conforme anticiparon telefónicamente a las cadenas regionales de supermercados.
Inclusive, desde la Cámara Argentina de Supermercados, su vocero habitual, Fernando Aguirre, reveló que hubo tensiones con proveedores como Molinos, porque manejan dos listas, mientras su colega Juan Vasco Martínez, de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), señaló que se vienen subas entre 6 y 12%. Alberto Guida, de la Cámara Argentina de Distribuidores Mayoristas (CADAM), afirma que el impacto de las alzas se verá en junio.
El pass through aderezado con las tarifas sobredolarizó los precios, sin que los salarios acompañen esa dinámica. La Universidad Nacional de Avellaneda (Undav) midió que los ingresos mínimos bajaron al elevarse el divisor cambiario: de u$s 589 a los actuales u$s 384, o sea, 34,8% menos en dos años y medio.
Sólo el último año perdieron 27%, lo cual se refleja en el poder adquisitivo de productos de primera necesidad.
"Tomando 10 artículos de consumo masivo, el peso sobre el salario en dólares en la Argentina es superior al 3,87%", enfatizó el análisis del Observatorio de Políticas Públicas de la Undav. En el ranking de Latam se ubica 3ro, sólo por detrás de Colombia y Brasil.
En el plano regional doméstico, los índices de inflación de las últimas semanas forzaron a más provincias a adelantar la revisión de los acuerdos salariales, activando la cláusula gatillo, de acuerdo a lo previsto a principios de año.
Fueron adelantados en el año para la fijación de sueldos Córdoba, Santa Fe, San Juan y Mendoza, siguiendo los lineamientos orientados por el Gobierno nacional hacia un horizonte de suba fija anual de 15%, que la crisis por las tarifas y la suba del dólar no tardaron en desactualizar.
Córdoba había sido la primera provincia en corregir de manera automática el incremento salarial en el sector público y acordar con diferentes gremios. El gobernador Juan Schiaretti anunció que se activará la "cláusula gatillo" en los salarios de los estatales de mayo, debido a que "la inflación acumulada en los primeros cuatro meses del año (9,97% en la provincia) superó los porcentajes pautados" en paritarias (15% para docentes y 11% para estatales). Será de 1,97% retroactivo a abril.
En Santa Fe, la cláusula de actualización se aplicará en junio y julio si se confirma que la inflación a mayo supera el 9%. En San Juan, el acuerdo salarial del 17% en dos tramos alcanzado en marzo con docentes y estatales por el gobierno de Sergio Uñac expiró a los dos meses de gestarse.
El mendocino Alfredo Cornejo se tomó mayo de respiro para ver cómo se pondrán al día a partir de junio con este desfase salarial acaecido 5 meses antes de lo acordado, ya que la mayoría de los gremios estatales habían aceptado 15,7% en 3s cuotas (5% en enero, 5,2% en junio y 5,5% en noviembre) con cláusula gatillo, en tanto que para los docentes del SUTE les dio ese 15,7% en 3 veces sin cláusula gatillo.