Pese a que la bancada de Peruanos Por el Kambio ha solicitado que este controversial artículo sea votado aparte, el párrafo que se refiere a la castración química fue aprobado en primera votación con 68 votos a favor, 7 en contra y 28 abstenciones. Sin embargo, el proyecto volverá a ser debatido en una segunda votación la próxima semana.
Castración química: ¿Cómo funciona?
Qué es la castración química
Debido a que existen evidencias de que los pedófilos no se rehabilitan, ya que no es una adicción sino que se trata de una parafilia, que atenta contra la integridad de niños y adolescentes, en varios países del mundo se utiliza la llamada castración física cuando un pedófilo sale de la cárcel.
Este tipo de castración tiene como objetivo que la persona deje de sentir impulsos sexuales – de cualquier tipo- y por tanto el deseo de actuar sobre ellos.
La castración química es un procedimiento ambulatorio y al hombre se le inyecta de forma intramuscular una droga llamada DepoProvera, procedimiento que debe repetirse cada tres meses.
Lo que hace la DepoProvera, es detener a nivel cerebral la liberación de hormonas y neurotransmisores relacionadas a la excitación sexual y producción de semen. Además, impide que la persona sea fértil. En algunos casos, para aumentar la efectividad de la DepoProvera, se utilizan otras drogas.
El uso más importante de la castración química está en detener a los violadores, especialmente pedófilos, evitando que vuelvan a actuar. En algunos países un juez puede ordenar que el acusado reciba castración química o utilizarla como condición para ser liberado de la cárcel.
La castración química tiene además otros usos médicos, especialmente en el tratamiento de algunos tipos de cáncer, como el de próstata, que se beneficia con una deficiencia de testosterona que impide que las células malignas se sigan multiplicando.
Definitiva o reversible
Este tipo de esterilización es reversible, de hecho solo dura tres meses, por lo que es necesario un régimen de presentación y seguimiento de constante de los abusadores sexuales.
La castración química tiene también efectos secundarios como el aumentar significativamente el riesgo de padecer de osteoporosis y problemas cardíacos. Asimismo, algunos hombres desarrollan pequeños senos.
Polémica o no, la emasculación química es quizá la única forma de detener a los criminales de la peor calaña, permitiéndoles regresar a la sociedad sin ser un peligro para el resto.
Antiguo debate en la Argentina
En 2010, acosados por una creciente ola de ataques sexuales, las autoridades de la provincia de Mendoza, en el oeste de Argentina, anunciaron una solución drástica: la castración química a los condenados por violación.
El gobierno mendocino tomó la decisión tras determinar que el 70% de quienes van a prisión por abusos sexuales son reincidentes.
Organismos de defensa de víctimas de violación afirmaron que ese número era mayor y alcanza al 90% de los violadores.
Esta decisión del gobernador Celso Jaque causó gran conmoción en el país y puso a Argentina en línea con otras naciones como Suiza, Francia y España, que también permiten la castración química, sin embargo, la discusión para aplicar la medida complementaria en todo el territorio se desvaneció con el tiempo.