En este gráfico se puede observar claramente que la pendiente hacia arriba que se sostuvo a lo largo de todo el año anterior no sólo se mantiene, sino que se ha acelerado en lo que va de 2018. Si sumamos los aumentos de este año a los producidos en 2017, la inflación de la Canasta que contiene los productos básicos de los hogares, suma 34% en quince meses.
Las subas en curso en tarifas de los servicios, combustibles, y alimentos, no auguran que los precios dejen de aumentar en los próximos meses.
No parece que la reafirmación de la orientación impulsada desde el Banco Central para contener la inflación a través de sostener altas tasas de interés, pueda contrarrestar las tendencias alcistas alimentadas por las propias políticas gubernamentales que promueve fuertes y permanentes en tarifas de los servicios públicos, y combustibles, lo que a su vez impulsa hacia arriba el precio de los alimentos.