The Atlantic especifica que tampoco Trump ha dejado en claro de qué habla cuando habla de la denuclearización de Corea del Norte. Hasta el momento, se ha concentrado en negar a ese país la capacidad para colocar ovijas nucleares en misiles de largo alcance que podrían llegar a Estados Unidos. El hombre que Trump ha nombrado para convertirse en su próximo secretario de Estado, Mike Pompeo, fue un paso más allá, insistiendo en que Norcorea debería hacer lo que sólo un país ha hecho antes (Sudáfrica): entregar las armas nucleares que desarrolló de una manera "completa, verificable e irreversible". Por otro lado, pocos días antes de ser nombrado como nuevo asesor de Seguridad Nacional de Donald Trump, John Bolton dijo que si Jong-un no estaba dispuesto a entregar todo su programa nuclear y enviarlo a Estados Unidos, de la manera que Libia lo hizo -con un programa mucho menos avanzado- en 2004, Trump debería terminar inmediatamente las negociaciones y considerar usar la fuerza militar para eliminar las armas nucleares norcoreanas antes de que pudisen amenazar al mundo.
Aún no está claro, publicó Tharoor del Post, qué concesiones podría ganar Trump en sus conversaciones con Corea del Norte. Tharoor plantea 3 preguntas fundamentales en torno a las que girará un potencial encuentro:
1. ¿Es factible la "desnuclearización"?
"Los norcoreanos han hablado sobre la desnuclearización durante años, pero eso no les ha impedido fortalecer su arsenal nuclear y llevar a cabo numerosos ensayos misilísticos desde que Trump asumira el poder. Mientras Kim y Xi posaban para las fotos en Beijing, una vista reciente de imágenes satelitales parecían mostrar un nuevo reactor norcoreano que podría general plutonio comenzando a funcionar", escribió Tharoor. Recordemos que para Kim, la amenaza que suponen las armas nucleares norcoreanas es esencial para su supervivecia en el escenario mundial. Aún así, hay analistas que cree que podría estar dispuesto a hacerlo, pero solicitando concesiones de USA que el país no estaría dispuesto a otorgar, como su retiro total de la península.
2. ¿Qué es lo que esá en juego aquí para China?
Para Beijing, esta es un opotunidad de reafirmarse como un jugador central en cualquier asunto que refiera a Corea del Norte, explica el Post. Es también un recordatorio para Trump de que los intereses de China para la región son diferentes que los de USA, especialmente al tiempo que Washington y Beijing trazan las líneas de una posible guerra comercial futura. Más allá de la frialdad entre Kim y Xi de la que se ha hablado, la realidad es que ambos países siguen siendo aliados históricos.
3. ¿Socavará John Bolton a Trump?
El ascenso del belicoso asesor de Seguridad Nacional el mes que viene llevó a muchos críticos a temer que Trump estuviese armando un gabinete para la guerra. "La línea de Bolton podría ir contra los instintos de Trump. Las posiciones poco ortodoxas del Presidente en política exterior lo han llevado, por ejemplo, a cuestionar la aparentemente permanente presencia militar de USA en la región -algo que halcones como Bolton jamás considerarían una piez de negociación", escribió el Post. Según Gideon Rachman del Financial Times, su nombramiento podría "incrementar la presión al régimen de Kim. Pero también hará más probable que USA adopte una actitud muy escéptica con respecto a cualquier concesión ofrecida por los norcoreanos. Por otro lado, se sabe que Trump quiere un 'acuerdo del siglo' que pueda esgrimir como prueba de su proeza presidencial. No querrá que Bolton se interponga en su camino."