Sólo en la comisión de Legislación Penal, que preside la radical Gabriela Burgos, los ‘antiabortistas’ son mayoría y se imponen aún con los indecisos votando a favor del proyecto de despenalización.
Y falta que se constituya la comisión de Salud, que presidirá la macrista Carmen Polledo pero cuyos integrantes aún se desconocen.
Además del proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto habrá más iniciativas en el mismo sentido pero con diferencias, lo que hace más complejo el cálculo de los votos. Por ejemplo, el oficialista Sergio Wisky presentó una proyecto parecido.
Y en la vereda opuesta está el proyecto ‘antiaborto’ que ya presentó Juan Brugge. También la diputada Ivana Bianchi tiene una iniciativa similar y habrá otros proyectos que se presentarán en breve.
Sobre los indecisos empezaron las presiones, como cuando se trató el matrimonio igualitario. Los más activos son los grupos religiosos que llaman a los despachos de los diputados y les dejan mensajes por todos los medios posibles. La semana pasada hicieron una manifestación frente al Congreso con recital incluido.
En el Senado, cámara conservadora, no habría chances de que el proyecto para despenalizar el aborto –de aprobarse en Diputados- logre sanción. Los senadores responden a los intereses de sus gobernadores, quienes gobiernan provincias donde el aborto es muy mal visto. Ya ocurrió con el matrimonio igualitario, cuando los Kirchner tuvieron que ‘ausentar’ a varios senadores para que se apruebe. Por lo pronto, el oficialista Luis Naidenoff planteó una consulta popular no vinculante que le sumaría más presión a los indecisos.