La raíz se agranda en su base. La zona papilar o papila dérmica está compuesta de tejido conjuntivo y vasos sanguíneos, que proporcionan al pelo las sustancias necesarias para su crecimiento.
La calvicie puede afectar al cuero cabelludo o a otras zonas de la piel en la que existe pelo, como las pestañas, cejas, axilas, región genital y barba.
Puede clasificarse en multitud de grupos, según su origen y manifestaciones, pero la forma más frecuente es la alopecia androgénica, también llamada alopecia androgénetica o calvicie común, que es responsable del 95% de los casos y afecta principalmente a los varones, menos frecuentemente a las mujeres, y debe su nombre a que está provocada por la acción de las hormonas masculinas o andrógenos sobre el folículo piloso, provocando su miniaturización progresiva.
Investigadores japoneses anunciaron haber desarrollado un método de cultivo ultrarrápido de folículos capilares que podría permitir a futuro, según ellos, decir adiós a la calvicie o remediar la pérdida de cabello por quimioterapia o algunas enfermedades.
Su estudio utiliza 2 tipos de células colocadas en pequeños recipientes de silicona para cultivar "gérmenes de folículos pilosos", fuente de pequeñas calvicies en donde nace y se alimenta el cabello.
El equipo nipón de la universidad nacional de Yokohama, dirigido por Junji Fukuda, logró cultivar 5.000 de esos "gérmenes" en unos días.
Este método es presentado como un gran paso en las laboriosas técnicas existentes que logran crear justo unos cincuenta "gérmenes" a la vez.
No se prevén ensayos en humanos antes de cinco años, pero los investigadores están convencidos de que esta técnica podría ser utilizada para reconstituir abundantes mechas.
Podría igualmente ayudar a las personas afectadas de cáncer y bajo quimioterapia o que sufren enfermedades que provocan la pérdida de cabello, declaró Shigeo Fukuda.
"Las clínicas especializadas utilizan a menudo cabello de la nuca para plantarlo en las zonas frontales. El problema es que ello no aumenta el volumen total de cabello", explicó Fukuda.
Los tratamientos médicos existentes pueden desacelerar la caída de cabello pero no logran revertir el proceso, subrayó.
Un nuevo tratamiento que utilice esta técnica podría estar disponible en 10 años, estimó Fukuda.