Según cuenta Bercovich, estas sospechas llegaron a las redes sociales, donde no pocos operadores e inversores acusaban allí a las autoridades del Merval y a los bancos colocadores de la nueva acción en Wall Street (BofA Merrill Lynch, JP Morgan y Morgan Stanley) de haber inflado el valor estimado para favorecer a los accionistas mayoritarios en desmedro de los minoritarios.
También cargaban contra la Comisión Nacional de Valores (CNV) por no haber evitado el uso de información privilegiada por parte de Caputo y su socio en SADESA, el también ex Cardenal Newman Guillermo "Willy" Reca. Ante la ola de críticas, el ente que regula el mercado inició una investigación pero su jefe, Marcos Ayerra, evitó difundir comunicado alguno ni opinión al respecto.
Los más indignados entre los inversores recordaron que pocos días antes se desplomaron las acciones de la constructora Caputo S.A. - nave insignia de la familia Caputo- justo después de que él vendiera, a mediados de enero, su paquete de control a su competidora TGLT, capitaneada por Federico Weil, agrega la nota.
Y dice que hay quienes también evocaron la maniobra que llevó adelante Sevel (bajo control de los Macri) en 1992, cuando perjudicó en más de US$30 millones a los compradores de las acciones que emitió en oferta pública, según concluyó en 2001 la propia CNV. Por aquella "gravísima infracción", tal como la definió el ente regulador, Franco Macri apenas fue obligado a pagar $4.500 de multa, el tope que preveía la legislación de los '90. A Mauricio, por entonces director de Sevel, le bastaron 500 pesos.
Con la normativa actual, Ayerra podría castigar con mayor contundencia el uso de "inside information", como le dicen en Wall Street.
Cabe recordar que el artículo 20 de la Ley 26.831 de Mercado de Capitales, introducido en la reforma de 2012, le permite a la CNV designar veedores con poder de veto o incluso separar a los órganos de administración de las sociedades bajo sospecha de haber perjudicado a sus accionistas minoritarios.
Sin embargo, tendrá que hacerlo rápido: éste es justamente uno de los artículos que busca derogar el proyecto de contrarreforma que esperaba aprobar el oficialismo a fin de año, el cual quedó postergado por la convulsión social que generó la reforma jubilatoria. Según las fuentes parlamentarias que pudo consultar BAE Negocios, la intención del oficialismo es volver a la carga con ese proyecto apenas se retomen las sesiones ordinarias en marzo.