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Todo nació en Facebook

Túnez fue el primer país no islamista donde ocurrió un alzamiento exitoso de tinte revolucionario. La Revolución en Túnez estalló el 17/12/2010 y se extendió hasta el 15/01/2011: 2 meses en los que el gobierno autoritario de Zine El Abidine fue reemplazado por una democracia representativa a cargo de Moncef Marzouki. Resulta curioso para la mayoría de países de América y Europa en los cuales ya pasaron diferentes fracturas institucionales (colonias, dictaduras, crímenes de Estado, levantamientos, guerras civiles... ) y llegaron las democracias representativas. Diferente es el caso de las monarquías petróleras del Golfo y otros países árabes, atravesados por conflictos que, posiblemente, no vayan a solucionarse, porque son parte de su cultura.

Zine El Abidine Ben Ali gobernaba autocráticamente Túnez desde el 07/11/1987: 22 años en el poder (para los tunecinos, 55 años sin un proceso electoral democrático).

La población era víctima constante de la corrupción, la represión política, las pésimas condiciones de vida y abusos de poder. Sin embargo, siempre que alguien había llevado un paso más allá de la queja, rápidamente había sido reprimido, detenido y encarcelado.

Las 2 décadas y media de gobierno de Ben Ali se caracterizaron por el desarrollo del sector privado en forma muy discrecional, y numerosas violaciones a los derechos humanos. Los medios extranjeros y las ONGs criticaron al gobierno tunecino, apoyado por USA y Francia.

Todo aquello poco pareció importar aquel viernes 17/12/2010, cuando un joven de 26 años, Mohamed Bouazizi, se roció con gasolina y se prendió fuego en medio de la calle. Bouazizi había reclamando al gobierno, luego de que la Policía le confiscara las frutas y legumbres que vendía en la calle, con el argumento de que carecía del permiso para esa actividad.

A partir de ese día empezaron las revueltas sociales que fueron protagonizadas por jóvenes que gritaban consignas contra el gobierno, lanzaban cócteles molotov y se enfrentaban a pedradas con la policía. Las sucursales bancarias, sedes de organismos oficiales y comisarías fueron el principal objetivo de la ira de los tunecinos en las protestas.

Como parte de la mentira de Bel Ali, el 12/01/2011, el gobierno había reconocido 21 muertes y cientos de detenciones, no obstante, la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) aseguraba que tenía identificados a 66 muertos a causa de los disturbios, más tarde se reconocieron 78, y finalmente las cifras cruzaron los 100. El 66% de las muertes se produjeron por impactos de bala, y la policía fue responsable del 79% de las muertes y del 96% de las heridas.

El líder tunez renunció y abandonó el país hacia Arabia, pero el pueblo no pensaba conformarse, ya que lo único que se lograría en ese caso es reemplazar a Ben Ali por algún seguidor suyo. El gobierno de transición pasó a quedar en manos del primer ministro Mohamed Ghannouchi, sin embargo entre el 25 y el 26 de febrero, las protestas se intensificaron, consiguiendo la renuncia de Ghannouchi al cargo.

Todo el mundo occidental apoyó la revolución de Túnez, sin embargo, lo que preocupaba al globo no era la caída del Régimen, sino qué o quiénes les sustituirán, lo cierto es que después entenderemos lo válido que fue aquel temor.

Cuando Túnez gritó "¡Revolución!"

La Revolución de los Jazmines (1)

La Revolución de los Jazmines (2)

Moncef Marzouki fue nombrado presidente provisional, mientras Béji Caïd Essebsi lograba ordenarse y organizarse. El 26/01/2015 se aprobó la nueva y 3ra. Constitución de Túnez (las otras fueron en 1959 y 1861).

La nueva Constitución aportó muchísimos cambios importantes. Por ejemplo, reconoció, en forma pionera en el mundo árabe, la igualdad entre sexos. Hoy en día el gobierno está formado por diferentes partidos, personalidades de izquierda, jóvenes, islamistas y mujeres, la diversidad enriquece al país.

La Constitución de Túnez 2014 también estableció que el Poder Ejecutivo será ejercido conjuntamente por el Presidente de la República y el Jefe de Gobierno. El Presidente de la República de Túnez será elegido por sufragio universal para un mandato de 5 años, y el artículo 75 menciona que ninguna persona puede servir más de 2 períodos en el cargo, ya sea sucesiva o separadamente.

"La Revolución de los Jazmines" fue la chispa que prendió la pólvora en el mundo islámico, los países árabes, a quienes nadie creeía capacez o lo suficientemente valientes como para alzarse, dijieron basta a los gobiernos corruptos que llevan años en el poder.

Lo sucedido en Túnez generó un efecto dominó contagiandose de frontera en frontera, algunos países por iniciativa propia, y otros por el simple hecho de apoyar el levantamiento tunecino. Rápidamente las protestas se expandieron a Egipto, Mauritania, Jordania, Argelia, Siria y Arabia Saudí, entre otros.

El asunto ya no era cuál régimen sería el siguiente, sino cual se salvaría, y honestamente, solo uno lo logró, pero ya llegaremos a eso.

De los 21 países Árabes, 15 se unieron a la Revolución, y de ellos algunos fueron mucho más caóticos que otros. Por ejemplo, Yemen, donde el gobierno de Ali Abdullah Saleh fue derrocado, pero fue perdonado y se le permitió huír.

Sin embargo Saleh, sin conformarse, organizó un golpe de Estado para derrocar al gobierno de transición resultante de Abd Rabbuh Mansur al-Hadi. Finalmente, Saleh, que gobernó autoritariamente durante 33 años, fue asesinado cuando intentaba abandonar nuevamente el territorio yemení.

En 2015 estalló la Guerra Cívil, una guerra que sigue en curso y ya se ha cobrado más de 4.000 vidas.

Egipto también vivió terribles conflictos cuando los jóvenes salieron a la calle para terminar con la fraudulenta República de Hosni Mubarak, quien llevaba más de 30 años en el poder.

La revolución del pueblo egipcio 2011-2013

La revolución egipcia enero de 2011

La revolución egipcia, la juventud y las redes de comunicación social

Los conflictos egipcios dejaron un saldo de 800 muertos, hasta que finalmente Mubarak y Habib al Adli, su ministro de Interior, fueron condenados a cadena perpetua, una sentencia que al poco tiempo fue anulada y ambos fueron absueltos de los cargos de corrupción y desvío de fondos públicos de los que se les acusaba, ya que, según el tribunal, los cargos ya habían preescripto, al haber ocurrido presuntamente hace 10 años.

De todas formas, el nuevo presidente Mohamed Mursi, fue desplazado un año más tarde tras el golpe de estado liderado por Al Sisi. Hoy en día la dictadura militar de Abdelfatah Al-Sisi, no es muy diferente al régimen de Mubarak, tiene muchas semejanzas en cuanto a corrupción y poco respeto por los Derechos Humanos.

Todos los levantamientos que se fueron propagando, nacieron en Facebook, con las dictaduras y los partidos disueltos, la única conexión era a través de las redes sociales, donde jóvenes se unían para terminar con el gobierno de facto. Por eso fue que en Egipto, el presidente, en un intento desesperado por salvar su sillón presidencial ordenó desconectar toda la ciudad de El Cairo, dejando así a la gente desconectada virtualmente, sin embargo ya era tarde.

Yemen, la guerra de la que nadie habla

La muerte de Saleh complica la guerra del Yemen

El conflicto de Yemen, explicado en 8 minutos

En el Reino Hachemita de Jordania, los Hermanos Musulmanes lideraron un alzamiento que derrocó al gabinete de la monarquía constitucional -el 1er. ministro era Samir Rifai y posicionó a Marouf El Bajit en el poder-.

Sin embargo en Jordania, el país entró en un fuerte período de inestabilidad y cambios, que llevó a que Bajit, este fuera sucedido por Awn Shawkat Al-Khasawneh, luego por Fayez al-Tarawneh, luego por Abdullah Ensour, hasta Hani Al-Mulki desde el 01/06/2016

En Libia el conflicto fue mucho más allá, ya que sumado al descontento del pueblo y los alzamientos urbanos, la OTAN invadió el país por órdenes occidentales de Francia y el Reino Unido, y el respaldo de USA.

La Primavera Árabe acabó con la muerte de Saleh, el exilio de Ben Ali, la muerte de Gadafi, la condena de Mubarak, y solo uno logró, con ayuda de Rusia e Irak, mantenerse en el poder, su nombre es Bashar AlAssad, el único que sobrevivió al frente de su país, Siria.

La revuelta en Siria no tardó en convertirse en guerra y el precio que ha pagado el país es de cientos de miles de muertos, millones de desplazados y refugiados y la destrucción de ciudades enteras, pero Assad se mantiene en su sillón.

El problema con las revoluciones que se dieron, es que muchas de ellas no contaban con un Plan B, se enfocaban en derrocar al entonces líder, pero sin saber quien lo sucedería, estos baches o huecos, fueron las puertas de bienvenida a terribles organizaciones como EI (Estado Islámico) y Al Qaeda.

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