"Son personajes de cuarta, menores", señaló, y mencionó que en el libro sobre la vida de su padre, Jacobo Timerman, la periodista Graciela Mochkofsky cuenta detalles de la relación con las organizaciones de la colectividad. "Se portaron de la misma manera con mi padre", quién dijo que podía entender la tortura que sufrió durante la dictadura, porque "eran sus enemigos, eran nazis, pero con los líderes de la comunidad mi padre se sintió totalmente abandonado".
Contó que el ex canciller "está luchando contra una enfermedad muy dura, con tratamientos que tiene que hacerse a diario", y que la transita "con la dignidad y la hombría que se puede esperar. Como todo hombre de bien va a demostrar su inocencia y esperemos que la Justicia llegue a su causa", dijo.
Javier Timerman agregó que la causa judicial por el acuerdo con Irán "es una cosa insólita", y sostuvo que "Estados Unidos firmó un acuerdo con ese país, y también todas las potencias, y acá, en la Argentina, hacer un memorándum los lleva a la Justicia. Es insólito".
Timerman había firmado el 27 de enero de 2011, en la ciudad de Aleppo, Siria, el pacto con Irán con el por entonces ministro de Relaciones Exteriores iraní, Alí Akbar Salehi.
Roberto Ahuad, exembajador extraordinario y plenipotenciario en Siria, declaró ante la Justicia respecto de la reunión, algo que tanto el excanciller como otros funcionarios del gobierno de Cristina Kirchner siempre negaron.
Según Bonadio, el entonces jefe de la diplomacia argentina participó de las negociaciones y de la presunta redacción y firma del Memorándum "sin tener siquiera la mínima formación universitaria mucho menos ningún conocimiento jurídico -ni que decir de procesal penal o de derecho internacional". "Redactó un instrumento de tal naturaleza e importancia sin contar con la opinión de expertos y de los organismos especializados de Cancillería, a los cuales ni siquiera consultó", planteó el magistrado.