En tanto, la deuda pública externa del gobierno nacional alcanzó los u$s 127.559 millones, un 35,3% más frente al segundo trimestre del año pasado, agregó el Indec.
El dato se desprende de la Balanza de pagos, un indicador que da cuenta de todas las transacciones económicas concretadas por el país con el resto del mundo.
Por otra parte, el déficit de cuenta corriente alcanzó los 5.954 millones de dólares en el segundo trimestre del año. En el primer trimestre del año la cuenta corriente había resultado deficitaria en 6.871 millones de dólares.
La cuenta corriente es la medición más amplia del comercio de un país con el resto del mundo, e incluye el intercambio de bienes y servicios y los flujos de inversión.
Paralelamente a este panorama de incremento de la deuda pública y privada, se da otra realidad positiva: la actividad económica creció un 4,9% interanual en julio, con lo que acumuló un avance de un 2,1% en lo que va del año.
La dependencia oficial, al dar a conocer los nuevos datos del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE), precisó que julio marcó una suba de 0,7% en relación a junio.
La actividad económica de julio fue traccionada por el rubro de la construcción (+15,7%), con el impulso a la obra pública en un año electoral; los impuestos netos de subsidios (+9,6%) y los servicios de intermediación financiera (+6,9%).
La industria manufacturera (+5,4%), comercio mayorista (+5,3), transporte y comunicaciones (+4,1), la pesca (+3,9%), la hotelería (+3,3%).
Los sectores que tuvieron resultados negativos son la Explotación de minas y canteras, que incluye la exploración petrolera, que cayó 4,6% en julio respecto de igual mes de 2016 y la electricidad, gas y agua que cayó 1,9%.
El año pasado la economía argentina terminó con una caída de 2,2% pero la tendencia recesiva tuvo un quiebre en enero último en lo que fue el primer indicador positivo en nueve meses.
Este año, el PIB creció 0,4% en el primer trimestre y 2,7% en el segundo en la comparación interanual.