Pero ¿tienen estos autodenominados descendientes de los pueblos originales, la fuerza para generar un conflicto de estas características?
Aquí comienzan las dudas, cuando se profundiza la investigación: ¿Desde cuándo toma trascendencia este conflicto?
Tal vez, la trascendencia publica se remonta a la reforma constitucional de 1994, texto que en el artículo 75 inciso 17 le reconoce a los pueblos originales, entre otras cuestiones, la posesión de la propiedad de las tierras que tradicionalmente ocuparon.
Esta reforma constitucional se suma al hecho de que en 2007 se beatificó en el Vaticano a Ceferino Namuncurá (apellido mapuche que significa 'pie de piedra'), hijo de Manuel Namuncurá, cacique que luchó contra Julio Argentino Roca en 1883; y a la vez nieto de Calfucurá, y hermano de Antonio Namuncura que ya había luchado con la primera incursión al desierto por Juan Manuel de Rosas, en 1832.
Tal como se podrá apreciar, los conflictos por la posesión de esas tierras no son nuevos.
Cuando se revisan antecedentes e investigaciones acerca de la disputa por las tierras, resulta que han participado o participan, desde personajes cercanos al Vaticano a nazis refugiados en la zona de San Carlos de Bariloche y Villa la Angostura. Estos antecedentes serian incompletos si no se mencionara que, casualmente, en ocasión de la detención de Erich Priebke, en 1994, ocurrió en la Cancillería un intento de conciliar la reparación económica a los afectados por el Holocausto, introduciendo un antecedente cuya adaptación local han considerado organizaciones vinculadas a los mapuches.
El capítulo económico de la lucha por estas tierras, tan ricas en valor inmobiliario y energético, residencia de pueblos originarios, vincula a intereses diversos y encandila la puja que ubica al caso de Santiago Maldonado como un símbolo casual de semejantes diferencias.
Tal vez, la participación de organizaciones no gubernamentales de enunciados humanistas tampoco sea ajena a estas reivindicaciones, detrás de banderas que nadie jamás podrían contradecir. Por todos esto, el caso de Santiago Maldonado puede devenir en un Cisne Negro de características transversales al gobierno presente, y el anterior también.