Sin embargo, desde el ministerio de Educación de la Nación dejaron en claro que “para nada estamos de acuerdo con eso. Ni en el Plan Maestro ni en ninguna norma que impulsamos lo proponemos“.
De todas maneras, las declaraciones del ministro volvió a la carga sobre un debate que se subió de tono cuando el Congreso decidió derogar la Ley 1420, al considerar que ya fue reemplazada por la actual Ley de Educación Nacional 26.206 de 2006 y por las leyes provinciales.
“Por más que soy católico, trato de ser un apóstol y buen discípulo, sí creo que en las escuelas debemos enseñar otras religiones también, que también tienen lecciones para aprender”, insistió Bullrich.
Fernando Lozada, coordinador de la Coalición Argentina por un Estado Laico (CAEL) y director de la Asociación Internacional del Libre Pensamiento, una organización que brega por la separación de la Iglesia y del Estado, disparó desde el diario Página/12: Bullrich profundiza el “incumplimiento de los tratados internacionales que garantizan la libertad de conciencia”.
“Lo que se está olvidando el ministro es que también hay no creyentes y que tendrían vulnerado su derecho a la libertad de conciencia. También se vulnerarían los derechos de los niños y niñas que tienen derecho a formar su propia concepción religiosa y no tener una influenciada por el Estado. También están las familias que profesan cultos que no están registrados, los chicos de los pueblos originarios, por ejemplo, y las que prefieren que la religión quede en el ámbito del hogar”, dijo Lozada.
“En general las democracias tienden a la separación de la Iglesia y el Estado, que haya un gobierno que profundice esos privilegios habla muy mal de quienes lo conducen”, agregó.
Es debate está instalado nuevamente y muchos esperan que deje esto de lado para avanzar con su candidatura a la senaduría nacional por provincia de Buenos Aires.