Luego, planteó la necesidad de una ley de obesidad más abarcativa, porque "lo que salió fue el tratamiento de la enfermedad por una disposición del ministerio, pero la norma incluía la prevención, que es más importante porque por cada persona que baja de peso hay 100 que aumentan, y eso es lo que hay que lograr modificar".
Por otra parte, sostuvo que era importante que la Casa Rosada sea un ejemplo del trabajo en oficina, donde la actividad física es nula, con empleados que pasan hasta 10 horas frente al monitor de una computadora, y la mala alimentación se convierte en un combo letal.
Pero esto no fue posible y decidió dar un paso al costado.