Según un informe de Ecolatina, además de la posibilidad de mayores controles, que podría traducirse en un aumento del arancel de importación, fue nombrado al frente de la Agencia de Protección Medioambiental Scott Pruitt, un hombre escéptico del cambio climático, lo cual podría llegar a favorecer los combustibles tradicionales en desmedro de los ecológicos, como es el biodiesel.
En cuanto al aluminio, la consultora Ecolatina reveló que en los primeros 11 meses del 2016 las exportaciones de este producto treparon hasta los US$ 180 millones. El crecimiento por las exportaciones de este producto fue aún más notorio: 133%. En este caso, más de la mitad de las exportaciones del sector se dirigieron al mercado norteamericano.
En cuanto a las economías regionales, el caso más grave es el del té negro, cuyas exportaciones totalizaron US$ 88 millones en los primeros once meses de 2016, donde más del 75% de las ventas tuvieron como destino a USA.
En el mismo orden se encuentran las exportaciones de arándanos: si bien sumaron US$ 122 millones a las divisas comerciales del año, el 65% de este monto estuvo generado por los envíos a Estados Unidos.
Otros sectores que peligran son la miel, con más del 40% de las exportaciones al país del Norte (US$ 160 millones), así como también el 40% de las de jugos de citrus, manzana y uva, que generaron ingresos por US$ 280 millones.
También se podrían ver afectados el 12% de las exportaciones de manzanas; el 9% de las de ajo; el 23% de las de ciruelas; el 9% de las ventas de pasas de uva; el 14% de las de peras; el 8% de las de madera de pino y el 5% de las de tabaco, agregó el economista de Noanomics, Félix Piacentini.